Docentes universitarios: cobrar $630.000 ya no alcanza para llegar a fin de mes
Entre tantos reclamos, la quinta marcha federal universitariaque se desarrollará esta tarde tiene un eje concreto: los salarios de los docentes atraviesan una situación crítica frente al avance de los precios y el costo de vida. Un relevamiento de la seccional porteña del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) reveló que un profesor adjunto con 42 horas frente al curso cobra apenas $ 630.000 mensuales, una cifra que representa apenas una cuarta parte de los gastos estimados para que una persona sola pueda sostener una vida digna.
Cuánto cobran los docentes universitarios privados
El estudio de SADOP CABA expone la brecha entre los ingresos de los trabajadores de la educación y el costo de los gastos esenciales. Según el relevamiento, un docente universitario privado con cargo adjunto y una carga de 21 horas frente al curso cobra $ 315.000 mensuales. Si trabaja 42 horas, su remuneración asciende a $ 630.000.
En ambos casos, el ingreso queda muy por debajo de los $ 2.469.306 que, según la Canasta Básica Total Ampliada (CBTA) elaborada por el sindicato para octubre, necesita una persona sola para cubrir sus gastos mensuales.
Con esos valores, un profesor que trabaja 21 horas requiere otros $ 2.154.306 para alcanzar el monto estimado. En el caso de quien tiene una carga de 42 horas, el faltante llega a $ 1.839.306.
El documento señala una diferencia entre las condiciones de remuneración de las universidades privadas y las públicas: en el sector privado, los docentes cobran únicamente las horas que permanecen frente a los alumnos. Esa modalidad limita los ingresos incluso cuando la carga horaria es elevada.
El aumento salarial quedó por debajo de la inflación
La pérdida de poder adquisitivo también se observa al comparar la evolución de los salarios con la de los precios. De acuerdo con el relevamiento, entre agosto y octubre la inflación acumulada fue del 5,60%, mientras que el incremento salarial docente en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó el 3,88%.
La diferencia fue de 1,72 puntos porcentuales, lo que implica una nueva pérdida de capacidad de compra para los trabajadores. “Está claro que el salario docente en CABA pierde todo el tiempo contra la inflación. El Gobierno de CABA tiene que armar una mesa real de negociaciones y no imponer un número”, sostuvo Alejandra López, secretaria general de SADOP CABA.
Alquiler y alimentos agravan el ajuste sobre los ingresos
El relevamiento también detectó aumentos pronunciados en distintos productos y servicios entre agosto y octubre. La cebolla registró una suba del 149,62% y la papa aumentó un 90,95%, muy por encima de la inflación acumulada del período.
También se encarecieron otros alimentos y productos de uso cotidiano, como el morrón, la zanahoria, la yerba, la harina y la carne picada. A esos incrementos se suma el costo del alquiler, uno de los gastos que más presiona sobre los ingresos de los trabajadores.
Aunque el informe analiza distintos perfiles docentes, sus conclusiones reflejan una problemática que excede a las universidades: los salarios pierden terreno frente a los gastos esenciales y obligan a buscar ingresos adicionales para llegar a fin de mes.
Una canasta que supera la medición oficial de pobreza
Para medir esa brecha, SADOP CABA utiliza la Canasta Básica Total Ampliada, un indicador que busca estimar el costo de una vida digna para los trabajadores docentes y sus familias, siguiendo el Convenio 131 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La CBTA supera el valor de la Canasta Básica Total del INDEC porque incorpora gastos que no contempla la medición oficial. Para elaborar el relevamiento, el sindicato tomó precios publicados por las grandes cadenas de supermercados.
A horas de la masiva marcha que tendrá al Congreso como centro nacional del reclamo, los datos de la realidad vuelven a poner en discusión el ajuste salarial en el sistema educativo privado y la necesidad de revisar las remuneraciones frente al costo de vida. Para los docentes universitarios relevados, el problema no es solo la falta de una recomposición suficiente: es que el ingreso mensual resulta insuficiente para afrontar los gastos básicos.







