Senaqué Santomil:
En el marco del 12 de octubre, el referente de la comunidad Charrúa Ertiek, Héctor Senaqué Santomil, reivindicó “la memoria, verdad, justicia e identidad de los pueblos originarios”. Cuestionó los discursos que buscan negar la violencia de la colonización y destacó a AIM que “los pueblos indígenas continúan vivos, organizados y construyendo caminos de resistencia y libertad”.
El vocero de la comunidad Charrúa Ertiek, delegado del Consejo de Participación Indígena (CPI) ante el organismo nacional y miembro del Instituto de la Memoria de los Pueblos Indígenas (Impi), Héctor Senaqué Santomil, convocó a reflexionar sobre el significado histórico y político del 12 de octubre, una fecha que, desde la perspectiva de los pueblos originarios, representa la memoria de la invasión colonial, el genocidio y las luchas que continúan hasta el presente.
“El 12 de octubre no fue descubrimiento ni encuentro de dos mundos; el proceso de colonización fue invasión y genocidio: sometimiento, esclavitud, violaciones, masacres”, afirmó a esta Agencia Senaqué Santomil, al cuestionar las interpretaciones históricas que durante siglos presentaron la llegada de los europeos al continente americano como una empresa civilizatoria.
No tenemos que asumir lo negativo que siempre nos impusieron, tenemos que combatir los negacionismos y las estigmatizaciones, y esta fecha es para eso.
Senaqué Santomil.
En ese sentido, rechazó la antigua denominación de Día de la Raza y reivindicó la necesidad de resignificar la jornada desde la perspectiva de quienes sufrieron las consecuencias de la conquista. “Ni un Día de la Raza, sino Día de la Memoria, Verdad, Justicia e Identidad de los Pueblos Indígenas del continente Abya Yala”, expresó.
La referencia a Abya Yala, denominación indígena utilizada para nombrar al continente americano, forma parte de una reivindicación identitaria que busca recuperar las memorias, las culturas y las formas de organización de los pueblos preexistentes a la colonización europea.
La resistencia como expresión de libertad
Senaqué Santomil también cuestionó la idea de considerar el 12 de octubre como el último día de libertad de los pueblos indígenas. Para el referente charrúa, esa interpretación desconoce la continuidad histórica de las resistencias y la capacidad de las comunidades para sostener sus identidades frente a los procesos de sometimiento y despojo.
“Tampoco fue el último día de libertad, porque si en nuestras venas corre sangre de lucha incansable, nuestra libertad es poder llevar esta conciencia hecha de resistencia y acciones liberadoras, de poder comunitario con todo lo que somos y asumimos”, sostuvo.
Sus palabras ponen el acento en una concepción de la libertad que no se limita a un momento del pasado, sino que se expresa en la organización comunitaria, la recuperación de las identidades y la defensa de los derechos colectivos.
Desde esa perspectiva, la memoria de la colonización no implica únicamente recordar la violencia ejercida contra los pueblos originarios, sino también reconocer la persistencia de sus comunidades, sus culturas y sus luchas a lo largo de los siglos.
Hiumén Bascuadé – Misión Camila
Contra el negacionismo y la estigmatización
Otro de los ejes de su reflexión estuvo centrado en la necesidad de enfrentar los discursos que niegan o minimizan el genocidio indígena, así como los prejuicios que continúan reproduciéndose sobre las comunidades originarias: “No tenemos que asumir lo negativo que siempre nos impusieron, tenemos que combatir los negacionismos y las estigmatizaciones, y esta fecha es para eso”.
De esta manera, Senaqué Santomil planteó que el 12 de octubre debe constituir una oportunidad para revisar los relatos históricos que invisibilizaron a los pueblos indígenas y reconocer su presencia como sujetos colectivos con memoria, identidad y derechos.
El referente también destacó que la conmemoración no debe quedar reducida al recuerdo del sufrimiento, sino que tiene que dar lugar a las expresiones culturales, la celebración de la vida y el fortalecimiento de los vínculos comunitarios.
En ese sentido, convocó a aprovechar la fecha “para mostrarnos vivos, celebrando nuestras alegrías, que nos merecemos y que el mundo se merece”.
Así, Senaqué Santomil reivindicó un 12 de octubre atravesado por la memoria de los pueblos indígenas, pero también por su presente y su continuidad histórica. Una jornada para visibilizar las consecuencias de la colonización, enfrentar el negacionismo y afirmar que, lejos de haber desaparecido, las comunidades originarias mantienen vivas sus identidades, sus formas de organización y sus luchas por la libertad.







