Malvinas: el desmentido de la mayor petrolera de servicios del mundo
SLB, la principal compañía de servicios petroleros a nivel mundial, fijó de manera preventiva su posición respecto a las Islas Malvinas. En un comunicado oficial, la firma antes conocida como Schlumberger aclaró que no tiene planes de operar en el archipiélago, adelantándose a posibles incompatibilidades regulatorias tras la publicación del Decreto 868/26 de la administración nacional.
Lejos de tratarse de una reacción imprevista, la declaración formal busca consolidar la seguridad jurídica de sus contratos multimillonarios en Vaca Muerta, donde la firma mantiene una alianza de largo plazo con los principales productores del país.
De este modo, la empresa descartó de forma categórica cualquier interés en el proyecto Sea Lion, un desarrollo hidrocarburífero offshore liderado por las operadoras Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration en la cuenca Malvinas Norte.
“SLB, en atención a lo establecido por Decreto 868/26 del Poder Ejecutivo Nacional, informa que no está participando ni tiene previsto participar en procesos de licitación que tengan por objeto la prestación de servicios para proyectos hidrocarburíferos en las Islas Malvinas, así como en los espacios marítimos circundantes”, precisó textualmente la filial Schlumberger Argentina S.A..
A través de esta aclaración, la compañía —que cotiza en la Bolsa de Nueva York y opera en más de un centenar de países— reafirmó “su compromiso con el cumplimiento de las normas vigentes”.
El peso de Vaca Muerta y las exigencias del nuevo marco normativo
La decisión estratégica de SLB responde de forma directa a la asimetría de escala entre los proyectos en discusión. Mientras que el yacimiento Sea Lion equivale a apenas el 1% del potencial de Vaca Muerta según estimaciones del sector, la formación no convencional en la Patagonia representa un negocio central y en plena expansión para las tecnológicas globales
SLB brinda soporte operativo clave a jugadores de la talla de YPF, Vista Energy, Tecpetrol y Pluspetrol. Recientemente, el director general de la firma en la Argentina, Patricio Whitney, expuso en Houston sobre las proyecciones de incremento de perforaciones impulsadas por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El endurecimiento de los controles oficiales, formalizado tras una cadena nacional del presidente Javier Milei, establece penas severas y restricciones comerciales para aquellas empresas que operen en el Atlántico Sur sin la correspondiente autorización de la República Argentina.
Entre las modificaciones de la norma, se incorporó la obligación de presentar una declaración jurada para acceder a los beneficios fiscales del RIGI o para disputar nuevas concesiones petroleras en el territorio nacional. En ese documento deben acreditar no tener vínculos comerciales con la explotación en Malvinas.







