Paradoja del modelo Milei: crecimiento sin empleo, según informe UBA

La paradoja del modelo Milei: crecimiento sin empleo, según un alarmante informe de la UBA


La foto del último dato del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) difundido por el INDECdio cuenta de una dinámica de estancamiento y retroceso en el nivel de actividad, en un contexto de marcada heterogeneidad sectorial. Milei se dice especialista en “crecimiento con o sin dinero”. Su modelo, en su delimitación más estructural, es de pauperización social. “De los 10 sectores económicos que tuvieron avances en los últimos tres años, 8 arrojaron índices negativos en la generación de empleo”, estimaron desde el Centro de Estudios para la Recuperación de la Argentina (CentroRA – Universidad de Buenos Aires).

El programa de saqueo y reprimarización de la economía se sostiene sobre la transferencia de recursos de los trabajadores y trabajadoras hacia el capital transnacionalizado. El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), además de concentrarse en un puñado de provincias en un esquema de balcanización, tampoco impulsará la creación de puestos de trabajo que permita compensar los casi 300.000 puestos registrados formales destruidos durante los últimos tres años.

Este proyecto lo hacemos colectivamente. Sostené a El Destape con un click acá. Sigamos haciendo historia.

SUSCRIBITE A EL DESTAPE

Crecimiento con expulsión: los sectores ganadores que destruyen puestos de trabajo

Del análisis de los últimos años, el centro de estudios de la UBA destacó el crecimiento acumulado del agro (40%), la intermediación financiera (19%) y minas y canteras (16%). Esta última categoría incluye Vaca Muerta y la minería, sectores que concentran el 95% de las inversiones vinculadas al RIGI.

El estrangulamiento del consumo: familias endeudadas para pagar la comida

Por el contrario, la industria manufacturera acumula un rojo del 8%, afectada por la debilidad de la demanda interna y cambios en la estructura de costos. El comercio también se encuentra entre los sectores más afectados (-4%). El consumo privado —familias que deben endeudarse con la tarjeta de crédito para pagar el changuito del supermercado— se encuentra estrangulado por la propia dinámica del modelo mileista.

“Los datos actualizados a junio de 2026 confirman que la divergencia sectorial persiste, pero ahora en un contexto de debilitamiento del nivel general de actividad. En el primer semestre, frente a igual período de 2025, minas y canteras creció 14,4% e intermediación financiera 5,6%, mientras la industria manufacturera cayó 1,9% y el comercio 1,2%”, indicaron desde el CentroRA-UBA.

Milei no es un especialista en crecimiento con dinero o sin dinero; su metié es la transferencia de riqueza hacia sectores concentrados con expulsión de trabajadores y trabajadoras. El CentroRA-UBA analizó la (no) generación de puestos de trabajo de los sectores “ganadores”. El resultado es más expulsión:

¿Cuántos empleos formales perdieron la minería y el agro en el último año?

  • La explotación de minas y canteras (la rama de mayor expansión relativa) perdió 5.200 empleos registrados en el último año, de 92.000 a 86.800 trabajadores a marzo de 2026.
  • El agro, con una recuperación acumulada del 40%, sumó apenas 1.700 puestos interanuales y sigue representando solo el 5,2% del empleo privado registrado. Ni hablar de los altísimos niveles de explotación laboral hacia los peones rurales.
  • La intermediación financiera redujo su dotación 3,7% en el mismo período.
  • En conjunto, las actividades más dinámicas de la economía, agro y minería perdieron un saldo neto de 3.500 puestos de trabajo en los últimos doce meses pese al repunte de su actividad.

Sangría laboral: la industria manufacturera concentra casi la mitad del empleo destruido

Si hay algo transversal en la gestión Milei es la destrucción de puestos de trabajo de “calidad”. “La industria manufacturera, con una caída acumulada del 8% desde el inicio de la gestión, perdió más de 80.000 puestos registrados desde noviembre de 2023, dieciocho meses consecutivos de caídas, y concentra casi la mitad de la destrucción total de empleo asalariado registrado”, indicaron desde el CentroRA-UBA.

En el agregado, el empleo privado registrado cayó 1,5% interanual en marzo de 2026 (unos 96.700 puestos) y acumula 329.667 asalariados registrados menos desde noviembre de 2023. “El problema es que el crecimiento de las actividades más dinámicas no alcanza a compensar la debilidad de aquellas que concentran una mayor proporción del empleo. El agro, la minería y algunas ramas vinculadas a servicios financieros muestran un desempeño relativamente favorable, pero su capacidad de generación directa de puestos de trabajo es limitada”, concluyó el informe de la UBA.

El mito del RIGI: concentración en pocas provincias y un derrame laboral insuficiente

El 90% de las iniciativas vinculadas al RIGI se concentran en el sector de los hidrocarburos (Vaca Muerta) y la minería (litio y cobre).Son un puñado de provincias las que se beneficiarán con la lluvia de inversiones (Neuquén, San Juan, Río Negro, Salta y Catamarca). ¿Qué pasará con la generación de puestos de trabajo asociados a los proyectos?

El Observatorio RIGI realizó un análisis pormenorizado (con la escasa información pública disponible, sumado a las restricciones oficiales para brindar datos vinculados a los proyectos) sobre el impacto laboral detrás de cada iniciativa. La generación de puestos de trabajo de calidad es, apenas, tres empanadas.

“Los 37 proyectos con información disponible proyectan 14.240 empleos directos y 30.713 empleos indirectos durante la etapa de operación, lo que representa un total de 44.953 puestos de trabajo. La distribución territorial del empleo directo en la etapa de operación también evidencia una fuerte concentración. San Juan concentra 5.208 puestos de trabajo (36,6%), seguida por Salta (1.915; 13,4%) y Catamarca (1.756; 12,3%)”, indicaron desde el Observatorio RIGI.

En conjunto, estas tres provincias reúnen más del 60% del empleo directo estimado por las empresas. Aunque los hidrocarburos reúnen la mayor parte de la inversión comprometida, el 77,2% de esos puestos corresponde a la minería, frente al 12,3% de la infraestructura y apenas el 8,3% del petróleo y gas.

Esto te puede interesar