Agua contaminada en Oro Verde: el municipio sabía desde junio de 2025 y calló durante diez meses

Un informe provincial detectó exceso de hierro y manganeso. El intendente César Clement declaró en marzo de 2026 que el agua era “100% potable”. Los documentos cuentan otra historia.

El 5 de marzo de 2026, varios vecinos de Oro Verde aparecieron en televisión con algo poco habitual: frascos de agua. El líquido era turbio. El olor, según describieron al aire, era nauseabundo. Llevaban más de un año con ese problema y nadie los escuchaba. Ni la cooperativa prestadora del servicio ni el municipio les había dado respuesta.

Ese mismo día, el intendente César Clement salió a responder. Dijo que la provincia había hecho los estudios correspondientes y que el agua era potable. Lo que no dijo —lo que los vecinos no podían saber— era que la propia Dirección General de Hidráulica y Obras Sanitarias de Entre Ríos le había avisado por escrito nueve meses antes que el agua de Oro Verde no cumplía los estándares del Código Alimentario Argentino.

Regional 97.3 accedió a esa notificación y a otros documentos oficiales a través de un pedido de Acceso a la información pública (Ley 27.275). Lo que surge de esos expedientes es un cuadro de ocultamiento: un municipio que sabía, que no actuó y que no informó. Cuando fue consultado formalmente, eligió evadir antes que responder.

El aviso que llegó en junio

El 9 de junio de 2025, Hidráulica envió una nota formal al intendente Clement. El texto era directo: se habían detectado desvíos en los parámetros de calidad del agua en el sistema de abastecimiento de Oro Verde. La nota también recordaba que la titularidad del servicio es municipal, según la Constitución provincial y la Ley Orgánica de Municipios 10.027.

En su propia respuesta al pedido de acceso a la información, el municipio admitió haber recibido esa notificación. La última comunicación del director de Hidráulica, el ingeniero Oscar Pinto, había sido el 23 de junio de 2025. Antes de que terminara el invierno, las autoridades locales ya sabían. La misma comunicación fue enviada a la Cooperativa de Agua Potable de Oro Verde.

Durante más de ocho meses no hubo alertas públicas, no se cerró ningún pozo, no se informó a los vecinos. Tampoco se ejerció control alguno sobre la Cooperativa de Agua Potable. El municipio lo reconoce en su respuesta: dice que prefiere el “trabajo colaborativo” antes que el enfoque sancionatorio. Los expedientes no registran ninguna acción sancionatoria, ni de advertencia en ese período.

El pozo que nunca fue controlado

Cuando la denuncia de los vecinos se hizo pública en marzo de 2026, la Cooperativa tomó una medida que hasta entonces no había tomado: dejó de usar el pozo ubicado en Plaza Malvinas. El motivo era el mismo que Hidráulica había señalado nueve meses antes: exceso de hierro y manganeso. Esto surge de la respuesta que la cooperativa le envió al municipio el 15 de abril de 2026.

Pero hay un detalle que agrava el cuadro. Según el croquis de red que obra en el expediente, el agua de ese pozo llegaba directamente a la red del barrio sin pasar por el tanque de cloración de la cooperativa. Los vecinos de ese sector recibían agua sin ningún tipo de desinfección centralizada. Y ese pozo nunca fue incluido como punto de muestreo en los análisis de calidad.

Los informes microbiológicos de marzo y septiembre de 2025 que presentó la cooperativa no incluyen al pozo Plaza Malvinas. El análisis bacteriológico realizado el 25 de marzo de 2026 —ya con el problema expuesto públicamente— no indica el lugar donde se tomó la muestra, un dato necesario para evaluar si el agua era segura en la zona afectada. El municipio y la cooperativa no pueden afirmar que el agua era segura en ese sector porque nunca la analizaron.

“No se consideró necesario generar alarma”

El 27 de marzo de 2026, Regional 97.3 presentó un pedido formal de ocho puntos al municipio al amparo de la Ley 27.275. El pedido se agregó al expediente Nro 34/MOV/2026 que se inició el 2 de marzo por otro pedido de Acceso a la información pública presentado el 24 de febrero por la Dra. Elena Bosquiazzo en su caracter de Presidenta del Partido Justicialista por solicitud de un gran grupo de vecinos que ya no eran recibidos por el intendente Clement.

En el pedido de Regional 97.3 se solicitó: 1. fecha de recepción del informe de Hidráulica; 2. Situación del pozo de agua de Plaza Malvinas; 3. los análisis microbiológicos de toda la red; 4.las medidas de mitigación adoptadas; 5.los expedientes de auditoría a la cooperativa y controles de calidad del agua; 6. Alertas y cuidados para la población; 7. Sustento de la declaraciones públicas del intendente y 8. gestiones realizadas en torno al Acueducto Metropolitano, entre otros puntos.

La respuesta del intendente Clement llegó el 21 de abril. No entregó la información solicitada en los puntos 2, 3, 4, 7 y 8, derivando la responsabilidad a la cooperativa. Admitió que no se emitieron alertas a la población y explicó el criterio: “no se considera necesario generar situaciones de alarma”. En el mismo escrito, afirmó que “este año no recibió notificación formal” de Hidráulica —y adjuntó la nota del 9 de junio de 2025 y reconoció la del 23 de junio del mismo año.

Sobre las gestiones por el Acueducto Metropolitano, el municipio presentó un pedido de audiencia al gobernador Rogelio Frigerio del 19 de mayo de 2025. La nota de prensa posterior a esa audiencia, aportada por el propio municipio, no menciona el tema. No hay en el expediente ningún registro de seguimiento ni de resultados concretos.

Lo que todavía no se respondió

Varios meses después del pedido formal, el acceso a la información sigue incompleto. No se certificó si el pozo Plaza Malvinas tenía algún sistema propio de desinfección. No se entregaron los análisis de todos los puntos de la red de los últimos seis meses. No se informaron las medidas de mitigación adoptadas. No se adjuntaron expedientes de auditoría o sanción a la cooperativa. No se presentó ningún sustento técnico para las declaraciones de potabilidad que el intendente hizo en marzo, cuando los análisis disponibles no cubrían la zona afectada.

La Ley 27.275 establece que la transparencia es la regla y el silencio debe justificarse. El municipio no presentó ninguna justificación legal para no informar a la población sobre la calidad del agua. Presentó su criterio: evitar la alarma. Son cosas distintas.

En junio de 2025 el municipio supo del problema. En marzo de 2026, cuando los vecinos salieron a la televisión con frascos de agua turbia, se cerró el pozo. En abril, ante un pedido formal, el municipio respondió con evasivas. El expediente quedó incompleto. La investigación continúa.


Los documentos mencionados —nota de Hidráulica del 9/6/2025, respuesta del municipio del 21/4/2026, respuesta de la cooperativa del 15/4/2026, croquis de red, análisis bacteriológicos de marzo y septiembre de 2025, y pedido de audiencia al gobernador— están en poder de esta redacción y a disposición de las autoridades competentes y de la justicia.

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