El gran desplome del consumo golpea el negocio de los alfajores premium
La crisis del consumo sigue afectando a distintos sectores de la economía real y ahora alcanzó a una empresa que había logrado consolidarse dentro del segmento de los alfajores premium. Alfajores Baltazar S.A., conocida por la marca Alfa Pampa, ingresó en concurso preventivo de acreedores tras reconocer un deterioro financiero que atribuye a la caída de las ventas, el incremento del costo del crédito y un nivel de endeudamiento que comprometió su capacidad de pago. La noticia también resuena en Entre Ríos, donde la marca tiene presencia y es elegida por muchos consumidores de la región.
Detalles del concurso y el contexto económico
El proceso fue abierto por el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 27, Secretaría N° 53, a cargo de la jueza María Virginia Villarroel, quien encuadró el expediente como “pequeño concurso”, un mecanismo previsto para empresas de menor dimensión que buscan reestructurar sus pasivos y evitar la quiebra.
La situación de Alfa Pampa se suma a una lista cada vez más extensa de compañías que en los últimos meses recurrieron a procesos concursales o programas de reorganización financiera en un contexto marcado por la contracción del consumo interno. Comercios, industrias manufactureras, empresas textiles y firmas vinculadas al consumo cotidiano vienen reportando caídas en las ventas que, en muchos casos, derivaron en reducción de personal, cierres de sucursales o dificultades para afrontar obligaciones financieras. En Entre Ríos, diversas cámaras empresarias locales también vienen alertando sobre un escenario similar.
“Nos encontramos operando con normalidad. Nuestro foco está en continuar con la producción y la distribución junto a nuestro equipo, y en cumplir con lo que asumimos. No fueron tiempos fáciles, y por eso hoy valoramos más que nunca a los proveedores, revendedores y clientes que siguen eligiendo Alfa Pampa”, señalaron desde la compañía al diario La Nación.
Los orígenes de la marca y el impacto del contexto
La firma nació en 2011 de la mano de Mariano Bonaventura y Sebastián Espina con un objetivo específico: desarrollar un alfajor de calidad premium a un precio competitivo. La planta fue instalada en Villa Maipú, partido de San Martín, donde comenzó sus actividades con apenas cuatro trabajadores y una producción concentrada en un alfajor de chocolate de 60 gramos que inicialmente se distribuía en kioscos de la zona.
El escenario económico cambió de manera significativa durante el último año. La fuerte pérdida del poder adquisitivo, la desaceleración del consumo masivo y el aumento de los costos financieros comenzaron a afectar incluso a empresas que habían logrado consolidar una marca reconocida dentro de un nicho específico del mercado alimenticio. De acuerdo con la presentación realizada ante la Justicia, la empresa explicó que el origen de la crisis fue una “importantísima caída de ventas y facturación” en el último período. A ese proceso se agregaron el peso del endeudamiento bancario y las “exorbitantes tasas de interés” que debió afrontar para obtener liquidez mediante el descuento de cheques dentro del sistema financiero.
La descripción coincide con un fenómeno que distintas cámaras empresarias vienen señalando desde hace varios meses. Tanto la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) como la Unión Industrial Argentina (UIA) advirtieron en sus relevamientos sobre la persistencia de una demanda deprimida en numerosos rubros, especialmente aquellos vinculados al consumo cotidiano, donde la recuperación todavía aparece limitada pese a la desaceleración de la inflación. En Entre Ríos, la situación no es ajena: productores y comerciantes de la provincia también enfrentan un escenario de ventas débiles y costos crecientes.







