UIA confirma recesión en el primer trimestre: heterogeneidad sectorial marca la economía argentina

UIA confirma recesión en primer trimestre con heterogeneidad sectorial

La actividad industrial en Argentina mostró una recuperación en los últimos meses, pero no alcanzó a revertir la tendencia contractiva que arrastra desde el año pasado. De acuerdo con estimaciones de la Unión Industrial Argentina (UIA), se prevé un crecimiento de la actividad industrial en torno a 3,6% en términos interanuales, y 5% respecto del mes anterior. A pesar de ese dato, el balance de los primeros meses del año continúa en rojo: “con estos datos, el primer trimestre cerraría con una baja de 2,7% respecto al año anterior”, señaló la entidad fabril.

🚨 ¡No te quedes afuera! Recibí las alertas de último momento de regional973.com.ar directamente en tu celular. 👉 Unite al WhatsApp de la 97.3

El repunte se da en el marco de un piso de comparación particularmente bajo. La UIA señaló que “los primeros datos disponibles mostraron un comportamiento positivo respecto al mes anterior, en parte al tratarse de un bajo nivel de comparación”. Es decir, más que una consolidación de la recuperación, el dato refleja un rebote técnico tras meses de caída. Para la industria entrerriana, que tiene un fuerte perfil agroindustrial y forestal, esta dinámica deja señales mixtas: mientras la cosecha gruesa impulsa algunos sectores, la construcción y la metalmecánica siguen frenadas.

Al observar los indicadores sectoriales, se verifica una mejora en actividades vinculadas a la construcción. “Los despachos de cemento crecieron 5,2%, y el Índice Construya 1,3%”, aunque el informe aclaró que el sector “continúa rezagado, ubicándose aún por debajo de 2022 (con caídas de -19,7% y -30,5%, respectivamente)”. La dinámica muestra así una leve recomposición, pero sobre niveles deprimidos. En provincias como Entre Ríos, donde la obra pública y privada han tenido un impacto dispar, el dato no alcanza para proyectar un cambio de tendencia.

“La producción de autos registró una recuperación mensual (12,6%), sin embargo todavía muestra un desempeño menor al del año anterior (-19%)”, sostuvo el informe. La evolución confirma que, aun con repuntes puntuales, el sector sigue afectado por la caída de la demanda y las exportaciones. Otro indicador que mostró recuperación fue el consumo energético industrial.

Según la UIA, “la demanda de energía eléctrica de Grandes Usuarios Industriales mostró un crecimiento (11%), asociado a una mejora en la demanda de sectores industriales respecto al bajo desempeño del mes anterior”. También se observaron subas en acero y metalmecánica, con “+30% y +1,5%”, respectivamente. En el contexto local, la industria entrerriana depende en buena medida de la energía para procesos agroindustriales, por lo que este dato es alentador pero debe sostenerse.

El sector de alimentos y bebidas exhibió datos mixtos. “Crecieron los datos productivos vinculados al sector: faena vacuna (3,3%), producción láctea (4,6%) y molienda de oleaginosas (30%)”. Sin embargo, la dinámica no es homogénea y algunos segmentos continúan afectados por la caída del consumo. En Entre Ríos, la producción avícola y láctea tiene un peso relevante, y si bien la faena y la lechería mostraron mejoras, el consumo interno sigue siendo un factor de incertidumbre.

En contraste, otros indicadores refuerzan la fragilidad del proceso industrial. “El patentamiento de maquinaria industrial cayó -6,3% en el mes, profundizando la contracción durante lo que va del año (-8,1%)”. Este dato suele interpretarse como una señal de debilidad en la inversión productiva. Para los productores y empresarios entrerrianos, la falta de inversión en maquinaria puede traducirse en menor competitividad a mediano plazo.

En el frente externo, la situación tampoco aporta un impulso claro. “Las exportaciones hacia Brasil registraron una caída mensual de -1,5%”. En cambio, se destacó “el aumento en la liquidación de divisas del sector agroindustrial (54,2%), impulsado por factores estacionales vinculados a la cosecha“, lo que marca el peso creciente del agro frente a la industria. Para Entre Ríos, que exporta granos, carnes y productos forestales a Brasil y otros mercados, la caída de las exportaciones industriales es una alerta que se suma a la volatilidad cambiaria.

Panorama por sectores

“A nivel sectorial cayeron de forma interanual 14 de los 16 sectores que componen el índice, y 14 respecto al mes anterior”. Entre los más afectados aparecen “Productos textiles (-33,2%), Maquinaria y equipo (-29,4%), Otros equipos y aparatos eléctricos (-24,6%) y Vehículos automotores (-24,6%)”.

También se registraron caídas en rubros con menor intensidad, como “Madera, papel e impresión (-1,5%), Productos de metal (-5,7%) y Alimentos y bebidas (-6,9%)”. En este último caso, la baja se explica por “un bajo desempeño de la molienda de oleaginosas, seguido de la producción de productos de confitería, chocolate y carne vacuna”. En la región entrerriana, la industria maderera y papelera tiene un peso significativo, y la caída del -1,5% refleja una demanda aún débil.

Los únicos sectores con crecimiento interanual fueron puntuales. “La refinación de petróleo (20%) y sustancias y productos químicos (3,7%)”, impulsados por “un buen desempeño productivo de productos farmacéuticos, jabones y detergentes y productos químicos básicos”. Si bien Entre Ríos no tiene refinerías, el crecimiento químico-farmacéutico puede tener impacto en la cadena de insumos para la producción local.

El informe de la UIA distingue entre sectores que logran expandirse y otros que continúan en retroceso. Entre los primeros aparecen “aquellos vinculados con el buen desempeño de la cosecha como la molienda de oleaginosas, la refinación de petróleo por el impulso de Vaca Muerta, algunos sectores particulares como la producción de motos, productos farmacéuticos y algunos segmentos de alimentos“. Para Entre Ríos, la molienda de oleaginosas es clave, y el repunte del 30% da aire a la agroindustria provincial.

Del otro lado, se ubican los sectores más golpeados por la caída de la demanda y el cambio en las condiciones de competencia. “La producción de materiales para la construcción, el sector siderúrgico, petroquímico, caucho y plástico y otros sectores de consumo masivo experimentaron caídas junto con una mayor competencia de importaciones como el sector textil, confecciones y calzado, electrónicos, maquinaria y bebidas”. En la provincia, la construcción sigue siendo un termómetro clave de la actividad económica, y los números muestran que aún no logra despegar.

En ese contexto, el nivel general de actividad sigue por debajo de los registros previos. “El nivel de producción aún se mantiene bajo al comparar los primeros meses del año respecto del año anterior (6% y un 9% por debajo de 2022)”. La recuperación, si bien existe, es frágil y está concentrada en pocos rubros. Para la industria entrerriana, el desafío sigue siendo

Esto te puede interesar