The Footballer Who Lost His World Cup Dream Over a Perfume Bottle

Quién fue el futbolista que se quedó sin Mundial por culpa de un frasco de perfume

(Regional 97.3) A lo largo de la historia de los Mundiales hubo lesiones inesperadas, sanciones polémicas y decisiones técnicas que dejaron a grandes figuras fuera de la competencia. Pero pocos casos resultan tan insólitos como el de Santiago Cañizares, quien perdió la oportunidad de disputar la Copa del Mundo 2002 por un accidente doméstico que parecía imposible de imaginar.

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El experimentado arquero español atravesaba el mejor momento de su carrera y llegaba como titular indiscutido de la selección dirigida por José Antonio Camacho. Sin embargo, apenas unos días antes del viaje a Corea del Sur y Japón, un simple frasco de perfume cayó al piso, se rompió y cambió para siempre el destino de uno de los mejores arqueros de España.

Todo ocurrió durante la concentración de la selección española en Jerez de la Frontera. Después de un entrenamiento, Cañizares regresó a su habitación para ducharse antes de la cena. Al salir del baño tomó un frasco de perfume de vidrio, pero el envase se le resbaló de las manos. Como cualquier arquero acostumbrado a reaccionar en fracciones de segundo, intentó amortiguar la caída con el pie derecho. El frasco impactó contra su empeine, estalló en cientos de pedazos y uno de los fragmentos le cortó aproximadamente un centímetro del tendón flexor del dedo gordo del pie.

La lesión fue tan grave que el arquero debió ser trasladado de urgencia a un hospital de Jerez, donde los médicos confirmaron que necesitaba una operación inmediata. Retrasar la intervención para disputar el Mundial podía dejarle secuelas permanentes, por lo que Cañizares optó por priorizar el resto de su carrera profesional y renunció al torneo.

La explicación oficial parecía demasiado insólita para muchos. Un arquero de élite quedándose sin Mundial por culpa de un perfume resultaba difícil de creer y comenzaron a circular rumores de todo tipo. Durante aquellos días, distintos medios y versiones sin sustento hablaron de supuestas peleas dentro de la concentración, accidentes ocurridos en una salida nocturna e incluso fiestas privadas que jamás pudieron comprobarse. Con el paso del tiempo, el propio Cañizares recordó aquellas versiones con ironía. Dijo que se había dicho cualquier cosa: un menjunje de todo tipo de relaciones sexuales, heterosexuales, homosexuales, de fiesta dentro y fuera del hotel, de cristales rotos en un boliche y demás.

La realidad era mucho más simple. El médico de la selección, Genaro Borrás, incluso llegó a sentirse culpable porque había sido él quien le había comprado ese perfume francés pocos días antes, cuando el arquero le pidió que le consiguiera una colonia durante la concentración. Tras la baja de Cañizares, el entrenador José Antonio Camacho convocó a Pedro Contreras para ocupar su lugar en la lista definitiva.

Con el paso de los años, muchos señalaron que aquel episodio tuvo un efecto inesperado sobre el futuro de la selección española. La ausencia de Cañizares abrió definitivamente el camino para que un joven Iker Casillas se consolidara como arquero titular del seleccionado. Casillas ya venía de ganar protagonismo en el Real Madrid, pero su participación en el Mundial 2002 terminó afianzándolo como dueño del arco español durante más de una década. Ese proceso culminó con la conquista de la Eurocopa 2008, el histórico Mundial de Sudáfrica 2010 y la Eurocopa 2012, la etapa más exitosa en la historia del fútbol español.

Para Cañizares, la revancha llegó cuatro años más tarde. Luis Aragonés volvió a convocarlo para el Mundial de Alemania 2006 y finalmente pudo cumplir el sueño de disputar un partido mundialista. Con España ya clasificada a los octavos de final, el experimentado arquero fue titular en la victoria por 1-0 frente a Arabia Saudita. Aquella tarde cerró una herida abierta desde 2002. El Mundial que un frasco de perfume le había arrebatado quedó como una de las historias más insólitas del fútbol, pero también como el punto de partida de una de las generaciones más exitosas que haya tenido España.

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