Padre e hija sobreseídos por narcomenudeo en Paraná
(Regional 97.3) La jueza de Garantías de Paraná, Marina Barbagelata, dispuso en las últimas horas el sobreseimiento de un hombre y su hija en la causa por narcomenudeo que se sustanció contra ellos y otro hombre. La sentencia ratificó el pedido que instó la Fiscalía en la audiencia y lo fundamentó en que no se pudo recabar información que corroborara la primera hipótesis investigativa de una causa que se sustanció contra dos hombres y una chica. La investigación se originó a partir del estado de sospecha denominado Yeta, por una novedad aportada en la causa. Tras la condena del autor, como la pesquisa no logró sumar elementos de cargo contra padre e hija, procedió la desvinculación. En la resolución se dejó consignado que el proceso no afectó el buen nombre ni el honor del que los ahora desvinculados gozaban antes del hecho.
Los fundamentos de la Fiscalía
El fiscal interino Santiago Alfieri Porqueres solicitó el sobreseimiento de padre e hija —asistidos por Franco Azziani Cánepa y Francisco Cuello, quienes adhirieron al pedido del fiscal— por criterios de objetividad que determinan el rol del Ministerio Público Fiscal (MPF). Sostuvo que la investigación logró determinar la responsabilidad de uno de los tres imputados en el inicio de la investigación, que fue condenado en un juicio abreviado, pero no respecto de los otros dos.
El allanamiento en Barrio Paraná XIII
Alfieri Porqueres expresó que padre e hija quedaron vinculados al proceso porque fueron demorados en el allanamiento que se realizó en un búnker ubicado en una casa de Barrio Paraná XIII. Añadió que investigaciones posteriores no arrojaron elementos de convicción que permitieran sostener la acusación contra padre e hija.
El fiscal, tras precisar en detalle la seguridad que se advierte en los búnkeres donde se comercializan estupefacientes, consideró que ese solo hecho no alcanzaba para sostener la sospecha de participación en la comercialización. Incluso aportó que el celular de la chica fue peritado y no se hallaron evidencias incriminatorias, en tanto que del padre aportó que solo se lo ve en la vereda del local allanado, donde se secuestraron 1.170 dosis.
“Niveles de seguridad pasmosos”
Respecto de la seguridad de los búnkeres, el fiscal expresó que “los niveles de seguridad son pasmosos”, y refirió que el lugar allanado estaba separado de la vivienda y de la habitación en la que fue hallada la chica al momento del procedimiento, con puertas blindadas y numerosos cerrojos que aseguran el cierre desde adentro. (APFDigital)







