Memoria viva a 50 años del último golpe de Estado
(Regional 97.3) El Movimiento de Unidad Radical (MUR) emitió un contundente comunicado en el marco de un nuevo aniversario del último golpe de Estado, haciendo un llamado a “mantener la memoria de los hechos ocurridos para que nunca más se reitere la violencia que desembocó en la mayor tragedia de los argentinos con miles de muertos y desaparecidos, como también la destrucción de la economía nacional”.
En las últimas horas, el espacio radical repudió “los negacionismos, tanto de derecha como de izquierda, que aún perduran y cuyas posturas extremistas representaron el terror, con secuestros, muerte y persecuciones en nuestro país”. En su declaración, afirmaron: “Defendemos la Memoria, la Verdad y la Justicia, a partir de los principios y valores del radicalismo que tienen en la democracia y los derechos humanos para todos, su base fundamental”.
El recuerdo de los abogados entrerrianos
El documento hace una mención especial al accionar de abogados radicales de nuestra provincia. Recordaron la labor de profesionales paranaenses como Eduardo Solari, los hermanos Perette y Luis Brasesco, entre otros. A nivel nacional, también destacaron las figuras de Hipólito Solari Yrigoyen y Mario Abel Amaya, quienes defendieron con las herramientas de la Ley la vida de militantes y presos políticos durante aquella época oscura.
“A la dictadura le respondemos con más democracia; a la violencia con diálogo y paz; a la impunidad con justicia y al olvido con memoria”, remarcaron con firmeza desde el MUR.
Las palabras de Sábato, más vigentes que nunca
Para cerrar su reflexión, el movimiento consideró valioso reiterar el último párrafo del Prólogo del libro “Nunca Más” de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), escrito por Ernesto Sábato en 1984: “Las grandes calamidades son siempre aleccionadoras, y sin duda el más terrible drama que en toda su historia sufrió la Nación durante el periodo que duró la dictadura militar iniciada en marzo de 1976 servirá para hacernos comprender que únicamente la democracia es capaz de preservar a un pueblo de semejante horror, que sólo ella puede mantener y salvar los sagrados y esenciales derechos de la criatura humana. Únicamente así podremos estar seguros de que NUNCA MÁS en nuestra patria se repetirán hechos que nos han hecho trágicamente famosos en el mundo civilizado”.







