La pobreza aumentó nuevamente en el primer semestre y sumó 1,7 millones de personas
Un nueva estimación privada se conoce a pocos días de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publique el dato oficial de pobreza correspondiente al primer semestre. El organismo tiene previsto difundir el informe el jueves 24 de septiembre, por lo que lasproyecciones privadas funcionan como una anticipación de lo que podría mostrar la estadística oficial. Según la consultora ExQuanti, la cantidad de personas en situación de pobreza habría pasado de 13,4 millones durante el segundo semestre de 2025 a 15,1 millones en los primeros seis meses de este año. La diferencia representa 1,7 millones de personas más debajo de la línea de pobreza en apenas un semestre. En términos interanuales, el número también mostraría un incremento, aunque más acotado, de alrededor de 100.000 personas.
El cambio de tendencia, además, no aparece solamente en el cálculo de ExQuanti: distintas mediciones académicas ya habían detectado un deterioro en los primeros meses de 2026. Milei había utilizado como uno de los principales argumentos para exhibir resultados sociales positivos de su programa económico. La estadística oficial había intentado convencer que la pobreza alcanzó un máximo de 52,9% durante el primer semestre de 2024 y luego comenzó a descender, hasta ubicarse en 31,6% en el primer semestre de 2025 y en 28,2% en el segundo semestre del año pasado.
La nueva estimación plantea, en cambio, que esa reducción se habría detenido y que el deterioro comenzó a manifestarse nuevamente desde el último trimestre de 2025. ExQuanti sostuvo que “el incremento de pobres ha sido lo suficientemente importante como para eclipsar la caída que se había producido en dos de los tres semestres en que se redujo desde el extremo ocurrido a inicios de 2024”.
La consultora también señaló que “hoy día la pobreza semestral alcanza niveles más altos que los mostrados no solo en el último semestre, sino inclusive los alcanzados hace un año”, una conclusión que pone el foco en el cambio producido durante los últimos meses y no solamente en la comparación con el pico registrado después de la fuerte corrección económica de comienzos de 2024.
Los ingresos detrás de las canastas
Uno de los elementos centrales para entender la evolución del indicador es la relación entre los ingresos de los hogares y el costo de las canastas que utiliza el INDEC para establecer las líneas de pobreza e indigencia. Cuando el valor de la canasta básica total aumenta más rápido que los ingresos familiares, una mayor cantidad de hogares queda por debajo del umbral establecido para no ser considerado pobre.
La dinámica observada durante 2026 apunta precisamente en esa dirección. El último Nowcast de Pobreza de la Universidad Torcuato Di Tella, correspondiente al semestre marzo-agosto, estimó una pobreza de 31,3%, mientras que la canasta básica total del Gran Buenos Aires utilizada para el cálculo registró un incremento interanual de 34,7%. En el mismo período, la suma de los ingresos totales familiares proyectó una suba del 25%.
La diferencia entre ambas variables permite explicar por qué una desaceleración de la inflación general no necesariamente se traduce en una reducción de la pobreza. El problema no está solamente en cuánto aumentan los precios en términos generales, sino también en qué ocurre con los ingresos de los hogares frente al costo de los bienes y servicios que determinan el umbral de pobreza.
El propio nowcast de la UTDT muestra que la incidencia proyectada para el período marzo-agosto se compone de una tasa de 30% para marzo, 32,7% para el segundo trimestre y 29,9% para julio-agosto. La estimación representa alrededor de 9,4 millones de personas pobres dentro de los 30 millones de habitantes urbanos representados por la Encuesta Permanente de Hogares.
Para el semestre enero-junio, la estimación que había realizado la misma universidad con los datos disponibles hasta junio ubicaba la pobreza en torno del 31,6%, frente al 28,2% del segundo semestre de 2025. De confirmarse ese resultado, la suba sería de más de tres puntos porcentuales en apenas seis meses, una reversión significativa respecto de la tendencia observada durante el año anterior.
Por su parte, el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina había advertido en agosto que la pobreza alcanzó al 30% de la población durante el primer trimestre de 2026, frente al 29,9% registrado en el último trimestre de 2025. La indigencia, por su parte, pasó de 6,1% a 6,5% en el mismo período, según la estimación elaborada a partir de los microdatos de la EPH del INDEC.
La comparación interanual todavía mostraba una mejora, ya que durante el primer trimestre de 2025 la pobreza había alcanzado el 31,4%, pero el comportamiento frente al cierre de 2025 mostraba que la reducción había dejado de continuar.Agustín Salvia, coordinador del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, describió la dinámica en términos de una reversión que comenzó antes de que finalizara el año pasado. “La pobreza dejó de caer y tendió a aumentar ya desde el último trimestre del año pasado”, sostuvo, según declaraciones difundidas en los últimos días. “El primero y el segundo trimestre de este año mantienen esa tendencia”, agregó.







