La era Milei: viento de cola para la reprimarización y destrucción de empresas

La era Milei: viento de cola para la reprimarización económica y la destrucción de empresas


El verso de que “no hay plata” se contradice con el ingreso de los dólares del comercio exterior impulsado por el agro, el petróleo y la minería. El Estado no solo abandonó, sino que destruyó la inversión pública para favorecer un esquema de reprimarización de la economía. En 2015, el Estado invertía 83 centavos por cada dólar que ingresa del comercio exterior; para el primer semestre de este año, la cuenta da, apenas, cuatro centavos. La renta del país se la llevan unos pocos actores.

Esta es la principal conclusión de un nuevo trabajo realizado por el Instituto Argentina Grande (IAG), tras analizar los términos de intercambio del comercio exterior, en un escenario de suba de los precios de las materias primas como consecuencia del conflicto bélico en el Estrecho de Ormuz. El Estado aparece cada vez más retirado de la inversión pública al mismo tiempo en que se destruye el entramado productivo.

En junio de este añose destruyeron otras 709 pequeñas y medianas empresas, según los informes de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Entre noviembre de 2023 y junio de este año, el total de empresas desaparecidas asciende a 31.342. “Una destrucción equivalente al 6,1% del total de unidades productivas (de 512.357 a 481.015)”, explicaron desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA).

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Vientos de cola eran los de antes

El IAG analizó el derrotero histórico de la inversión pública en relación a los saldos del comercio exterior. En 2003, por el aporte de los sectores exportadores, entraban 10.480 millones de dólares y el Estado nacional invertía en obras por un equivalente a 1088 millones, 10 centavos por cada dólar que ingresaba. Así había quedado el país tras el estallido de la convertibilidad producto del Consenso de Washington.

Entre 2003 y 2015, la matriz productiva no se modificó pero se retomó una senda de industrialización con un Estado presente en la inversión pública como eje de la distribución del ingreso. “En 2015 entraban 21.124 millones y se invertían 17.482 millones de dólares, ochenta y tres centavos por dólar, el punto de mayor acoplamiento de toda la serie. En 2025 entraron 47.099 millones, el máximo histórico, y se invirtieron 2.427 millones, cinco centavos por dólar ingresado”, analizó el IAG.

En el primer semestre de 2026 entraron 25.775 millones de dólares y se invirtieron 982, menos de cuatro centavos por cada dólar que ingresó.

Los “vientos de cola” eran otra cosa. “A pesar de los precios muy altos, las condiciones de vida son muy distintas al famoso precio de la soja a 600 dólares la tonelada de soja. En ese momento se creaban empresas, empleo formal, y los salarios crecían. Entonces, ¿quién se apropia hoy del crecimiento y las condiciones favorables?”, se preguntó el IAG.

Los términos del intercambio son 25% más favorables que en el promedio 2007-2009. En julio 2026, el intercambio comercial de Argentina presentó términos 5% más favorables que julio de 2025. En los últimos 2 trimestres, las exportaciones mejoraron un 15% sus términos, impulsados por el alza de precios de los hidrocarburos por el conflicto entre EE.UU. e Irán en el estrecho de Ormuz que cada vez tienen más peso en la canasta exportadora.

Destrucción del entramado productivo

La aceleración en la recesión está destruyendo empresas y empleo todos los meses, con un efecto cascada hacia el interior de las ciudades del país y sus conurbanos. Son las consecuencias del ajuste permanente, con un deterioro inducido en las condiciones de vida de la población.

Desde noviembre de 2023, se destruyeron 31.342 empresas con Milei, una pérdida inédita de 6,1%. Con Mauricio Macri, la destrucción de empresas llegó a los 23.632 casos. El neoliberalismo mata. Con el cierre de empresas, también se destruyen los puestos de trabajo.

“El empleo privado registrado es uno de los números que peor le dan al gobierno. No sólo Neuquén no alcanza a recuperar todo el empleo perdido sino que la actividad de la minería y el petróleo tiene destrucción neta de empleos. Entre PBA, CABA, Santa Fe y Córdoba se perdieron 169.851. Se destruyeron 246.312 empleos privados registrados con Milei. Eso es 261 empleos menos por día”, analizó IAG.

El ministro de destrucción del Estado, Federico Sturzenegger sueña con una migración interna hacia la Patagonia y el Norte del país como consecuencia del boom minero y Vaca Muerta. La creación masiva de empleo de calidad detrás del RIGI también es una quimera.

Los 37 proyectos con información disponible del RIGI proyectan 14.240 empleos directos y 30.713 empleos indirectos durante la etapa de operación, lo que representa un total de 44.953 puestos de trabajo. La distribución territorial del empleo directo en la etapa de operación también evidencia una fuerte concentración. San Juan concentra 5.208 puestos de trabajo (36,6%), seguida por Salta (1.915; 13,4%) y Catamarca (1.756; 12,3%).

En conjunto, estas tres provincias reúnen más del 60% del empleo directo estimado por las empresas. Aunque los hidrocarburos reúnen la mayor parte de la inversión comprometida, el 77,2% de esos puestos corresponde a la minería, frente al 12,3% de la infraestructura y apenas el 8,3% del petróleo y gas.

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