La crisis reactiva el mercado ilegal de medicamentos
Con la liberación de precios, el desfinanciamiento del PAMI y la finalización del Plan Remediar, en distintos centros urbanos volvierona tomar fuerza el trueque y los grupos de compraventa de medicamentos. Focalizados en redes sociales y contono desesperante en muchos casos, las personas buscan los remedios que el ajuste les sacó y que sus ingresos no les permiten adquirir a través de los canales de comercialización tradicionales.
En redes sociales y grupos de compraventa aparecen espacios específicamente destinados a ofrecer, permutar o intercambiar medicamentos. Algunos de estos grupos establecen expresamente que sus integrantes deben publicar únicamente remedios y productos relacionados con tratamientos. No política, no religión, no intercambio de opiniones; remedios.
Este proyecto lo hacemos colectivamente. Sostené a El Destape con un click acá. Sigamos haciendo historia.
¿Por qué volvió el trueque de medicamentos en redes sociales?
En general, los remedios provienen de algún paciente que falleceo de alguna muestra médica lograda de algún efector de salud. Fuentes del sector farmacéutico señalaron a El Destape que desde la megacrisis social de 2001 no tomaban fuerza este tipo de mecanismos, más allá de ser una práctica que no es novedosa.
Mayormente, este tipo de gruposse concentran en WhatsApp y Facebook.Algunos ejemplos:
Récord de ganancias farmacéuticas y desplome en el consumo de remedios
Mientras la industria farmacéutica alcanzó niveles récord de facturación impulsada por el incremento de los precios, el consumo de medicamentos permanece hundido, motivo que motoriza maniobras informales.
Desde la llegada de Javier Milei al Gobierno, la facturación real del sector farmacéutico creció 14% y llegó al máximo de la serie. Sin embargo, esa mejora en los ingresos de las empresas no se tradujo en una recuperación de las ventas en unidades. Durante 2025 se comercializaron 5,4 millones de medicamentos menos que en 2023, incluso por debajo de los niveles registrados en 2024, considerado uno de los peores años de la serie.
La desregulación del mercado, los aumentos de los medicamentos por encima de los salarios y las jubilaciones y los recortes en programas de salud se combinan con una pérdida significativa de cobertura médica. Según el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, 1,2 millones de personas dejaron de contar con cobertura desde el cambio de Gobierno y pasaron a depender de un sistema público cada vez más demandado y con menos recursos.
En paralelo, se implementaron distintas medidas de desregulación, como la autorización para que las farmacias vendan medicamentos de manera online y realicen entregas a domicilio.
También se habilitó la comercialización de medicamentos en kioscos y supermercados, aunque esa medida quedó suspendida por una medida cautelar en 2025. A esto se sumaron despidos en áreas vinculadas con vacunas, asistencia y provisión de medicamentos, además de recortes en la entrega de insumos médicos.
El resultado fue un ritmo de incremento de los medicamentos que, además de ubicarse por encima de la inflación en determinados períodos, superó especialmente la evolución de los salarios y los haberes jubilatorios.
Se vendieron 5,4 millones de unidades menos que en 2023
El último relevamiento disponible sobre ventas de medicamentos, correspondiente al tercer trimestre de 2025, muestra una caída significativa respecto de los niveles registrados antes del cambio de Gobierno.
En ese período se comercializaron 5,4 millones de unidades menos que durante el mismo trimestre de 2023. Los datos procesados por el Instituto Argentina Grande (IAG) muestran una disminución del 8,2% interanual frente a 2023 y una baja del 3,3% en comparación con el mismo trimestre de 2024.
La comparación con 2024 resulta especialmente significativa porque aquel año ya había registrado uno de los peores desempeños de la serie. Según un informe del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), las ventas de medicamentos habían retrocedido cerca de 7,8% interanual, lo que representó unos 61 millones de unidades menos que en 2023.
Un informe del Gobiernoadmite que los remedios son más caros que en otros países
El propio Gobierno elaboró un informe que muestra la diferencia entre los precios de los medicamentos argentinos y los valores registrados en otros mercados. El Ministerio de Desregulación comparó el precio de 17 principios activos de uso frecuente en Argentina con los valores registrados en Brasil, España, Estados Unidos, Francia e India.
El documento concluyó que los medicamentos analizados resultan más caros en Argentina en alrededor del 90% de las comparaciones. La relación mediana entre los precios locales y los internacionales alcanza una diferencia de 3,1 a 1.
Uno de los casos más significativos es el de la levotiroxina, utilizada para tratar el hipotiroidismo. Según el relevamiento oficial, una dosis diaria tiene un precio de lista de U$S 0,644 en Argentina, mientras que la mediana de los cinco países analizados se ubica en U$S 0,103. El precio argentino resulta así 8,2 veces superior al español, 6,2 veces al francés, 4,6 veces al estadounidense y 26,2 veces al indio.
La misma tendencia aparece en la atorvastatina, utilizada para reducir los niveles de colesterol. El Ministerio calculó un costo de U$S 1,437 por dosis diaria en Argentina, frente a una mediana internacional de U$S 0,267. La relación es de 5,4 a 1.
En términos mensuales, el gasto estimado alcanza los U$S 43,1 en Argentina, contra unos U$S 8 en los países utilizados como referencia.
La metformina, uno de los medicamentos centrales para el tratamiento de la diabetes tipo 2, presenta una diferencia similar. El precio local llega a U$S 0,871 por dosis diaria, frente a U$S 0,175 de mediana internacional. La diferencia se acerca a cinco veces: el costo mensual estimado pasa de U$S 5,3 en los mercados de referencia a U$S 26,1 en Argentina.
Los tres ejemplos seleccionados por el propio Ministerio muestran precios argentinos superiores a los registrados en los cinco países utilizados para la comparación. Mientras, los argentinos se las ingenian como pueden para sobrevivir a los precios de mercado que el Gobierno descontrola.







