La capacidad de compra del salario mínimo ya se desplomó 40% bajo Milei
La campaña de odio hacia los trabajadores y sectores populares del país la encarna la propia administración Milei. Ni el interregno del Mundial de Futbol 2026 suspendió el programa de miseria planificada libertaria. De acuerdo a un informe del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA – CTA), el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) acumula una caída superior al 40% en su capacidad de compra desde la asunción del actual gobierno. Este dato se complementa con otro diagnóstico de la realidad social.
Los niveles de pobreza siguen en aumento consecutivo desde diciembre del año pasado. Según el análisis del Departamento de Economía de la Universidad Nacional Torcuato Di Tella (UNTDT), en el semestre enero-junio la pobreza se ubicó en el 31,6%, tres puntos porcentuales más que la registrada en el semestre junio-diciembre de 2025.
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“Desde la asunción del actual gobierno, el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) acumuló una caída superior al 40% en su capacidad de compra. El fuerte impacto inflacionario de los primeros meses provocó un retroceso inicial del 30% que no fue revertido; por el contrario, desde hace dos años se registran contracciones mensuales consecutivas. Ante la falta de acuerdos en las negociaciones, todos los incrementos nominales se definieron por laudo de la Secretaría de Trabajo, resultando en valores alineados con las propuestas empresariales que convalidaron la pérdida del poder adquisitivo”, puede leerse en el último informe de CIFRA.
El salario mínimo vital y móvil se ubica en los 376.600 pesos. De acuerdo a los cálculos de CIFRA, si hubiera acompañado la variación de la inflación desde 2015 sin perder poder adquisitivo, habría llegado en la actualidad a los 955.000 pesos.
Este indicador dejó de ejercer su función de piso salarial y una referencia en el mercado laboral, como se evidencia en la comparación con los salarios efectivamente percibidos. En junio de 2016, este piso equivalía al 37,2% del salario promedio registrado del sector privado; en la actualidad, representa apenas el 16,6% de dicha remuneración, la cual también sufrió un fuerte deterioro en términos reales desde entonces.
Según otro trabajo del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE), los trabajadores asalariados registrados dejaron de recibir, de bolsillo, un acumulado de 2,5 millones de pesos desde que asumió Milei.
La crisis de ingresos es el mecanismo de pauperización de la vida del programa de miseria planificada de La Libertad Avanza. Al primer trimestre del año, el 70% de los hogares reunía ingresos que no superaban los 846.000 pesos, cuando la canasta básica total para el tercer mes del año –utilizada para medir los niveles de pobreza– se había ubicado en 1.434.464 pesos para una familia tipo integrada por dos adultos y dos menores de edad.
¿Qué es lo que no se puede hacer con este SMVM?
Para CIFRA, una forma concreta de medir el impacto de la caída del salario mínimo sería a partir del contraste de ese ingreso con el valor de los alimentos esenciales.
“Hace diez años, en junio de 2016, una hora de salario mínimo equivalía a un kilo de pan; hoy, con un valor horario de $1.839, se requieren dos horas y media de trabajo para el mismo bien. La brecha es aún mayor en productos como la carne picada, donde se pasó de requerir dos horas de trabajo en 2016 a prácticamente 6 horas en la actualidad”, indicaron.
La fuerte desvalorización del trabajo se evidencia también en relación con los servicios, como podría ser el caso del transporte público.
“En 2016 se pagaba un viaje de ida y vuelta en subte con 15 minutos de trabajo percibiendo el salario mínimo; hoy para pagar el mismo viaje sería necesario trabajar 1 hora y 41 minutos a ese salario”, concluye el trabajo que lleva la firma de Mariana González con la colaboración de Oscar Geffner.
La pobreza avanza
La canasta básica alimentaria que define la línea de indigencia para una familia tipo de cuatro integrantes –dos adultos y dos menores de edad– alcanzó los 690.000 en junio; el salario mínimo cubrió apenas la mitad de esa cifra. Para el mismo período, se necesitaron más de 4 salarios mínimos para alcanzar la línea de pobreza, canasta alimentaria total (CBT), que se ubicó en torno a 1,5 millones de pesos.
La variación de precios de junio para la CBT fue del 2,2%, un poco más arriba que el registro del mes anterior y que el propio indicador de precios generales.En el acumulado del año, esta canasta registró un alza de 35,7% frente al 33,5% del IPC.Estos datos explicarían, en parte,los motivos de un persistente incremento de los niveles de pobrezadesde diciembre del año pasado, de acuerdo a los análisis realizados desde el Departamento de Economía de la Universidad Nacional Torcuato Di Tella.
Con los nuevos datos de la CBT de junio, la UNTDT actualizó sus datos de pobreza. La incidencia proyectada se puede descomponer mecánicamente en un promedio ponderado de una tasa de pobreza de 30.5 por ciento para el primer trimestre de 2026 y 32.7 por ciento para el segundo trimestre calendario.
“Esta proyección sugiere que alrededor del 32 por ciento de las personas viven en hogares urbanos pobres. La EPH es una encuesta representativa de una población urbana que en el semestre de referencia se estimó en 30.0 millones de personas, lo que implica que alrededor de 9.4 millones viven en hogares urbanos pobres”, destacó el informe de la UNTDT.
Para el promedio del semestre junio-diciembre de 2025, se registraron 8,2 millones de personas bajo la línea de pobreza según el análisis del Departamento de Economía de la UNTDT que coordina Martín Rozada. En el primer semestre de este 2026, más de un millón de personas volvió a quedar por debajo de los umbrales de ingresos de pobreza; uno punto dos millones para ser más precisos.







