Expectativas industriales se enfrían con caída de inversión
En las últimas horas, se conocieron datos que confirman un panorama preocupante para la inversión productiva en el país. Después del rebote que mostró el año pasado tras el derrumbe del período previo, los indicadores volvieron a enfriarse: cayó diez puntos la proporción de empresas que ven en este año un buen momento para invertir.
Según datos del INDEC, la inversión ronda actualmente el 16% del PBI. El número queda muy por debajo de los niveles que distintos organismos internacionales consideran necesarios para sostener procesos de crecimiento, que están en torno al 22% y 25% del Producto. Luego de una mejora transitoria en la primera mitad del año pasado -explicada en gran parte por el piso que había dejado la recesión previa-, el indicador volvió a deteriorarse hacia el final del año y mantiene una tendencia descendente en el arranque de este nuevo período, según informes privados.
Las cifras oficiales también reflejan esa dinámica. De acuerdo con el último informe de actividad disponible, la Formación Bruta de Capital Fijo registró un incremento interanual. No obstante, gran parte de esa suba estuvo vinculada al fuerte crecimiento de la maquinaria importada, mientras que los componentes de producción nacional continuaron mostrando caídas. Además, en la medición desestacionalizada la inversión se contrajo respecto al trimestre anterior, lo que marcó el inicio de una desaceleración hacia el cierre del año.
Panorama negativo para la inversión productiva
La inversión en Argentina se mantiene en niveles históricamente bajos. Según datos de Cuentas Nacionales del INDEC, la Formación Bruta de Capital Fijo -el indicador que mide la inversión- ronda el 16% del PBI, mientras que distintos estudios internacionales -entre ellos de la CEPAL- señalan que las economías que logran crecer de forma sostenida suelen invertir al menos entre 22% y 25% del Producto.
En ese marco, las expectativas empresarias de inversión están lejos de ser alentadoras. En lo concreto, en un año cayó 10 puntos la intención de las empresas de invertir. Luego de una mejora en la primera mitad del 2025, vinculada al bajo nivel de comparación previo, hacia el cierre del año este indicador clave de la economía empezó a desacelerarse y, de hecho, el signo positivo en términos interanuales se explica en gran medida por la maquinaria importada.
De acuerdo con los últimos datos oficiales disponibles de avance del nivel de actividad, la Formación Bruta de Capital Fijo registró un incremento interanual, vinculado principalmente a la suba en Maquinaria y equipo y Equipo de transporte. Dentro de la primera categoría, el componente nacional descendió y el componente importado creció significativamente. En la segunda, el componente nacional cayó y el importado tuvo una variación muy alta. A su vez, el mismo informe mostró que la inversión empezó a frenarse hacia el final del año, con una contracción respecto al trimestre anterior (sin estacionalidad). Esto indica que el rebote interanual se debe, en gran medida, a la comparación con un período muy malo en 2024.
Las estimaciones del cierre del año pasado anticipan que la inversión mostró un rebote estadístico, después del derrumbe inicial de la actividad. Según el informe Indicadores Macroeconómicos del Grupo EPC, la inversión rebotó en 2025 tras haberse desplomado en 2024, aunque todavía se ubica por debajo del nivel de 2023 y del pico de 2011.
De cara a este año, el índice general de inversión que elabora la consultora Orlando J. Ferreres relevó para el primer mes una caída de la inversión interanual medida en términos de volumen físico. En la medición en dólares, se estima una inversión de unos US$ 6.626 millones. En detalle, la inversión en maquinaria y equipo habría anotado una caída y la inversión en el sector de la construcción registró una nueva contracción.
Según los especialistas, esto anticipa “un empeoramiento de los niveles de inversión” y recordaron que el informe de intercambio comercial del INDEC ya evidenció caídas importantes para las cantidades importadas de bienes de capital, de bienes intermedios, y de piezas y accesorios para bienes de capital, reflejando “la debilidad que tiene la inversión en el contexto actual”. No hay dudas respecto de que cualquier reactivación económica que se proponga “está condicionada a que las inversiones productivas repunten”.
Expectativas empresarias en baja
Sin embargo, las expectativas industriales para este año indican que menos de la mitad de las empresas industriales planea aumentar inversiones en el corto plazo. Según el último informe del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA), en el primer mes del año el porcentaje de empresas que sostuvo que será un buen año para invertir se ubicó en 46,9%, esto es 10 puntos menos que hace apenas un año atrás. Es decir, la disposición a invertir volvió a deteriorarse y se ubicó como la segunda más baja desde abril de 2024.
En relación, a nivel empresarial, sectorial y nacional aumentó la proporción de empresas que perciben un deterioro frente al año pasado. De hecho, mientras que el año pasado un alto porcentaje de las empresas había anticipado una mejora a nivel país para este año, actualmente solo una minoría dijo estar mejor.
Esto ocurre en un escenario donde las firmas están usando apenas la mitad de su capacidad instalada (52%). El informe precisó que la caída de la demanda interna fue señalada como la principal preocupación por el 46,1% de las empresas encuestadas, en tanto que el 23,1% marcó la baja de la demanda de otras industrias.
Asimismo, “crecieron las inquietudes vinculadas a la competencia externa”. La dificultad para competir con bienes importados pasó de no registrar menciones a fines de 2024 a representar el 19,4% en el primer mes de este año, en un contexto de mayor apertura comercial y apreciación cambiaria que intensificó la presión sobre la producción local.
Perspectivas globales
Diferentes informes internacionales coinciden en que la inversión sigue siendo uno de los principales cuellos de botella del crecimiento en la región. Según el reporte “Perspectivas económicas de América Latina”, elaborado por la OCDE, la CEPAL y CAF, América Latina invierte cerca del 20% del PBI, muy por debajo de economías emergentes de Asia.
En esa línea, el documento de la OCDE precisó que la Formación Bruta de Capital Fijo equivale a 15,8% del PBI en el país, frente al 19,8% en América Latina y 21,7% en las economías del organismo. Es decir que nuestro país invierte 4 puntos del PBI menos que el promedio regional y casi 6 puntos menos que las economías avanzadas.
Por último se alertó que, de continuar la tendencia, Argentina se ubicaría entre los países con menor nivel de inversión y mayor volatilidad macroeconómica, factores que limitan cualquier posibilidad de crecimiento en el mediano y largo plazo.







