El Senado abre el debate para regular los mercados de carbono en Argentina
El Senado de la Nación comenzó a debatir un marco legal para los mercados de carbono, un instrumento que permite asignar valor económico a la reducción o captura de gases de efecto invernadero y que aparece cada vez con mayor fuerza en las estrategias de financiamiento climático y desarrollo productivo. Según pudo saber AIM, el tratamiento continuará la próxima semana con la participación de especialistas y representantes de distintos sectores.
Las comisiones de Legislación General, Ambiente y Desarrollo Sustentable y Presupuesto y Hacienda de la Cámara alta realizaron este miércoles la primera reunión plenaria para analizar iniciativas destinadas a establecer reglas para el funcionamiento de los mercados de carbono en Argentina.
Durante el encuentro fueron presentados los proyectos impulsados por las senadoras Flavia Royón, de Primero Los Salteños, y Sonia Rojas Decut, del Frente Renovador de la Concordia de Misiones. Tras las exposiciones de las legisladoras, el plenario pasó a un cuarto intermedio y continuará la próxima semana con nuevos invitados.
Qué son los mercados de carbono y cómo funcionan
Los mercados de carbono son mecanismos que buscan generar incentivos económicos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Su funcionamiento se basa, en términos generales, en la posibilidad de convertir determinadas reducciones o capturas de emisiones en créditos que pueden ser comercializados.
Cada crédito de carbono representa, habitualmente, una tonelada de dióxido de carbono equivalente que fue evitada, reducida o removida de la atmósfera. Para que tenga valor dentro de estos mercados, esa reducción debe ser cuantificada y sometida a procesos de medición, reporte y verificación.
Los créditos pueden originarse, por ejemplo, en proyectos de energías renovables, eficiencia energética, conservación y recuperación de bosques, captura de metano, cambios en determinadas prácticas agropecuarias o iniciativas destinadas a remover carbono de la atmósfera.
Una vez certificados, pueden ser adquiridos por empresas u otras organizaciones interesadas en compensar determinadas emisiones o cumplir objetivos climáticos, dependiendo de las reglas aplicables en cada mercado.
Existen diferentes esquemas. Por un lado, están los mercados regulados, creados por gobiernos o bloques económicos y sujetos a obligaciones legales. Por otro, funcionan mercados voluntarios, en los que empresas y organizaciones compran créditos como parte de sus compromisos ambientales o estrategias de descarbonización.
La discusión legislativa resulta relevante porque Argentina cuenta con un importante potencial para generar este tipo de activos a partir de sus recursos forestales, agropecuarios y energéticos, aunque el desarrollo del sector requiere reglas sobre aspectos como la titularidad de los créditos, su registro, certificación, trazabilidad y eventual vinculación con mercados internacionales.
Una herramienta ambiental, financiera y productiva
Al presentar su iniciativa, Royón sostuvo que la regulación excede la dimensión estrictamente ambiental y puede convertirse en una herramienta de financiamiento y desarrollo productivo.
La senadora explicó que el objetivo es establecer un marco general que permita desarrollar los mercados de carbono en el país y facilitar la participación argentina en mercados internacionales cuando sea necesaria la intervención o autorización nacional.
También señaló que el proyecto continúa abierto a modificaciones y que ya incorporó observaciones realizadas por diferentes actores de la industria.
El desarrollo de un marco normativo podría brindar mayor previsibilidad a proyectos capaces de generar créditos de carbono y atraer financiamiento hacia actividades vinculadas con la transición energética, la conservación de ecosistemas y la reducción de emisiones.
Uno de los puntos centrales es garantizar la denominada integridad ambiental: que cada crédito corresponda efectivamente a una reducción o captura comprobable y que una misma disminución de emisiones no sea contabilizada más de una vez.
Misiones y el valor económico de conservar los bosques
Por su parte, Rojas Decut presentó una iniciativa que apunta a establecer un marco jurídico que definió como “moderno, federal y competitivo” para los mercados de carbono.
La senadora explicó que el proyecto fue elaborado junto a Carlos Arce y establece presupuestos mínimos de protección ambiental, articulados con la Constitución Nacional, la Ley General del Ambiente y las normas que regulan los mercados de capitales.
Durante su exposición destacó especialmente la experiencia desarrollada en Misiones mediante su programa jurisdiccional de reducción de emisiones provenientes de la deforestación y la degradación de bosques.
De acuerdo con lo expuesto en el Senado, esa experiencia permitió acreditar reducciones de emisiones verificadas y susceptibles de ser monetizadas sobre aproximadamente 1,6 millones de hectáreas de bosque nativo.
Para la provincia mesopotámica, este tipo de instrumentos presenta una importancia particular por la superficie de bosque nativo que conserva y por la posibilidad de transformar los servicios ambientales asociados a esa conservación en recursos económicos.
Rojas Decut sostuvo que la experiencia misionera demuestra que la preservación ambiental puede generar valor y consideró que los mercados de carbono forman parte de una nueva arquitectura económica.
Un debate que recién comienza
La regulación abre además una discusión sobre el papel que tendrán la Nación y las provincias, especialmente porque buena parte de los proyectos susceptibles de generar créditos están vinculados con recursos naturales bajo jurisdicción provincial.
A ello se suman cuestiones relacionadas con la certificación de los proyectos, los estándares internacionales, la transparencia de las operaciones y las condiciones necesarias para evitar la doble contabilización de las reducciones de emisiones.
Otro aspecto relevante será la eventual articulación del sistema argentino con los mecanismos previstos en el Acuerdo de París, particularmente aquellos que permiten distintas formas de cooperación internacional para alcanzar objetivos climáticos.
El primer encuentro en el Senado no avanzó todavía hacia la firma de un dictamen. El plenario quedó abierto y las comisiones convocarán la próxima semana a especialistas y representantes de distintos sectores para continuar analizando las iniciativas.
El resultado del debate será clave para determinar bajo qué reglas Argentina buscará insertarse en un mercado que combina política climática, inversiones y oportunidades económicas vinculadas con la transición hacia actividades de menores emisiones.







