El Nuevo Gasómetro: así luciría con una cubierta futurista
(Regional 97.3) La Inteligencia Artificial reveló cómo sería el estadio Pedro Bidegain de San Lorenzo de Almagro con un techo, conocido como el “Nuevo Gasómetro”. Gemini, la IA desarrollada por Google, remarcó que techar un estadio como este requiere una obra de ingeniería de alta complejidad que implica reforzar toda la base existente, no solo apoyar una estructura.
La obra requeriría, en primer lugar, un refuerzo estructural y de cimentación. Dado que las tribunas actuales no fueron diseñadas para soportar el peso de una cubierta y la fuerza del viento, sería necesario construir nuevas bases de hormigón armado por fuera del perímetro actual e instalar columnas de acero independientes como soporte principal del techo.
El montaje del “Anillo de Compresión” es otro paso clave. La mayoría de los estadios modernos utilizan un sistema de tenso-estructura, colocando un anillo perimetral metálico para anclar los cables de acero que tensarán la membrana del techo.
Para el sistema de cubierta o membrana, en un estadio en Argentina se suelen buscar materiales ligeros y resistentes como PTFE o PVC, membranas de fibra de vidrio recubiertas de polímeros que son impermeables, resistentes al fuego y permiten el paso de luz natural. Los paneles se ensamblarían en el suelo y se elevarían con un sistema de “Big Lift”.
La adecuación de iluminación y drenaje también es fundamental. Al colocar un techo, se debe instalar un sistema de luces LED fijas en el borde interno del techo, reemplazando las torres tradicionales. Además, se requiere una obra hidráulica masiva para la canalización pluvial y derivar el caudal de agua recolectado.
El costo estimado para techar un estadio con capacidad para aproximadamente 48.000 espectadores varía según la tecnología. Una estructura de Tenso-membrana podría oscilar entre los 40 y 70 millones de dólares. Si se incluye modernización tecnológica como nueva iluminación LED integrada, sistemas de sonido y drenaje reforzado, el monto podría acercarse a los 100 millones de dólares.
La duración total de un proyecto de esta envergadura no bajaría de los 24 a 36 meses. Esto se dividiría en una fase inicial de 6 a 8 meses para el refuerzo de cimientos y colocación de columnas externas, una segunda fase de 12 a 18 meses para el montaje de la estructura metálica, y una fase final de 6 meses para el tensado de la membrana y detalles.
Según la Inteligencia Artificial, la obra podría afectar la capacidad del estadio de dos maneras. En un escenario positivo, la obra se podría aprovechar para cerrar los “codos” o añadir una nueva bandeja superior, aumentando la capacidad en un 15-20%. En un escenario negativo, si no se realiza un diseño de ingeniería avanzada, se necesitarían columnas de apoyo internas que generarían puntos de visión reducida, obligando a anular asientos y bajando la capacidad efectiva.







