Impacto del Modelo de Milei: Aumento del Desempleo, Informalidad y Cuentapropismo

Desempleo informalidad y cuentapropismo crecen bajo el modelo de Milei

En las últimas horas, se conocieron datos oficiales que muestran un marcado deterioro en el mercado laboral argentino. Aunque la actividad económica crece nominalmente, el informe del Indec revela que todos los indicadores clave del trabajo empeoraron en el último trimestre del año pasado. No solo se registró un alarmante crecimiento del desempleo superior a un punto porcentual, sino que también aumentaron la informalidad, el cuentapropismo y la subocupación.

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Según los detalles del relevamiento, la desocupación alcanzó el 7,5% en el período medido, lo que representa un aumento de 1,1 puntos respecto al mismo tramo del año anterior. Esta suba equivale a aproximadamente 156.000 nuevos desempleados en un año, una cifra que se desprende de la muestra de 31 aglomerados urbanos y que sería aún mayor si se extrapola al total de la población del país.

Lo que más preocupa a los analistas es la tendencia observada. La desocupación subió 0,9 puntos con relación al trimestre previo. Aunque es un indicador con cierto componente estacional, esta evolución contrasta con la del año anterior, cuando el desempleo había bajado en el mismo lapso. De este modo, la cifra resultó ser la más alta para ese período desde el año 2020, en plena pandemia.

La juventud, la más afectada

Un dato especialmente alarmante es el crecimiento del desempleo entre los jóvenes. En los varones de 14 a 29 años, la tasa pasó del 12,5% al 16,2% interanual. Entre las mujeres de esa misma franja etaria, en tanto, creció del 13,8% al 16,8% en el mismo período.

Crece el empleo precario: más informales y más cuentapropistas

Tanto o más grave que el aumento del desempleo es el crecimiento paralelo del empleo precario. La “población con empleo informal” se ubicó en el 43%, un aumento interanual de 1 punto, equivalente a 96.000 personas más. Además, los asalariados que trabajan “en negro” (sin descuento jubilatorio) fueron 44.000 más que un año antes.

En paralelo, los cuentapropistas informales, que no reciben un salario fijo, también crecieron y son 105.000 más que en el último trimestre del año anterior. Los analistas señalan que solo este incremento en la precarización contiene que la tasa de desempleo abierto no haya crecido aún más.

A su vez, los subocupados, es decir, aquellos empleados que trabajan menos de 35 horas semanales y están dispuestos a trabajar más, también aumentaron. Pasaron del 12,1% al 12,3% de la población ocupada total, un síntoma del atraso salarial que afecta tanto a trabajadores registrados como no registrados.

Los límites de un modelo que no genera trabajo genuino

Estas cifras evidencian, según expertos consultados, los límites de un modelo de crecimiento económico que no se traduce en trabajo de calidad. La actividad económica creció durante todo el año pasado un 4,5%, pero esta suba se dio principalmente por el impulso de sectores como la energía, la minería, el agro y la intermediación financiera, todos ellos de baja generación de empleo masivo.

Por el contrario, los sectores más intensivos en mano de obra cayeron, como la industria y el comercio, o apenas se recuperaron luego de niveles muy bajos, como la construcción. En estos tres rubros, el desempleo creció de manera proporcional durante el último año.

Una muestra de que la industria manufacturera es una de las más perjudicadas se ve en que el desempleo fue mayor que el promedio en grandes centros industriales como el conurbano bonaerense (9,5%), Gran Córdoba (8,8%) o Mar del Plata (9,5%). Solo fue relativamente bajo en otros polos industriales más vinculados a la energía, la minería o el agro.

El dato del aumento del subempleo que aporta el informe oficial también revela que la falta de trabajo se combina con una política de atraso salarial, que atraviesa transversalmente a la mayoría de los sectores. El panorama se complejiza al considerar que, según datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo elaborados por la Fundación Fundar, hay 22.600 empresas menos que a fines de 2023.

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