Crisis industrial: Fundición San Cayetano pidió su concurso preventivo de acreedores

Crisis industrial: Fundición San Cayetano pidió su concurso preventivo de acreedores


Fundición San Cayetano, considerada la principal planta de fundición de la Argentina y situada en la localidad bonaerense de Burzaco, recurrió a la Justicia para tramitar su concurso preventivo de acreedores tras consolidar una deuda total declarada de $34.187 millones.

La firma, que cuenta con una trayectoria industrial de 70 años y sostiene a 260 empleados, formalizó la petición el pasado 9 de junio, en tanto que la apertura formal del trámite fue decretada el 24 de junio de 2026 por el Juzgado Civil y Comercial N° 3 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora.

En el expediente presentado, la administración fijó el 18 de diciembre de 2025 como la fecha de inicio del estado de cesación de pagos, momento en que comenzaron los primeros atrasos operativos, incluyendo compromisos vinculados con el suministro de energía.

La planta bonaerense está enfocada en la fabricación de piezas de gran tamaño destinadas a las industrias siderúrgica, petrolera, minera y energética.La compañía tieneun perfil marcadamente exportador que destina alrededor del 80% de su producción al comercio exterior, con especial inserción en los Estados Unidos. Entre sus clientes habituales destacan firmas de envergadura como Ternium Siderar, Nucor Steel, Steel Dynamics, Cleveland-Cliffs, Glencore, Codelco y CSN.

Las causas del desequilibrio financiero y la competencia internacional

En la presentación efectuada ante los tribunales, la compañía fundamentó su crítica situación económica en la modificación de las variables macroeconómicas del país y aclaró que el escenario actual no proviene de deficiencias operativas de la planta. Respecto del contexto económico general, la empresa afirmó: “Desde principios del año 2024, La firma, ubicada en la localidad bonaerense de Burzaco, recurrió a la Justicia con un pasivo superior a los $34.000 millones.

Al elaborar bienes de capital transables, la fundición se definió como una “tomadora de precios internacionales”, condicionada por márgenes reducidos de rentabilidad que se sitúan cerca del 5% anual. Bajo esa estructura, el ingreso masivo de competidores asiáticos deterioró su posición en el mercado global. Sobre esta problemática, la firma expuso: “Los proveedores originarios de la República Popular China están presentes en todos los mercados en el que participamos, con precios que oscilan a la mitad del nuestro”.

A este panorama de retracción en los pedidos y exigencias para reducir precios se sumaron las elevadas tasas de interés bancario, que alcanzaron niveles de entre el 80% y el 90% anual. El pasivo concursal declarado por $34.187 millones se compone de $18.512 millones en deudas con acreedores quirografarios por compras locales, $5.539 millones por adquisiciones en el exterior y $7.791 millones vinculados a financiamiento, además de las obligaciones impositivas, previsionales y laborales adeudadas.

En forma paralela, los registros del Banco Central exponen un pasivo financiero de $22.355 millones distribuidos entre varias entidades. Actualmente, la empresa afronta 185 cheques rechazados por un importe acumulado superior a $1.000 millones, intimaciones de pago por servicios esenciales de Metrogas y Edesur, y reclamos formales radicados por el Banco Nación y el Banco Provincia.

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