Advierten que reformar el BCRA quitaría capacidad de intervención clave
En las últimas horas, el impulso que el presidente Javier Milei le viene dando al proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central generó fuertes repercusiones en Entre Ríos. Diversos economistas y exfuncionarios consultados por Regional 97.3 advierten que la iniciativa le quitará a la institución capacidad de intervención en aspectos clave y situaciones críticas como la emisión, las tasas de interés y el tipo de cambio.
Lo que busca el mandatario es modificar el texto fundamental de la entidad monetaria, que data de 2012 y fue fomentada por Cristina Kirchner y la entonces presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont. El texto aprobado entonces, y todavía vigente, establece diversos mecanismos por los que el BCRA puede asistir al Tesoro mediante la emisión monetaria. Además, consagra una multiplicidad de funciones para el organismo, que incluyen promover la estabilidad monetaria pero también intervenir en el crédito, fomentar el empleo y contribuir a la “equidad social”.
Al contrario, Milei pretende despojar al BCRA de todos sus objetivos determinados en el artículo 3 y conservar solo el de preservación del valor de la moneda. Esto implica prohibir “taxativamente” la asistencia al Tesoro mediante emisión monetaria, incluso bajo la posibilidad de sanciones penales. De este modo, el Banco Central solo se encargaría de controlar que no se dispare la inflación, dejando de lado las consecuencias que ello podría traer al nivel de empleo y al poder adquisitivo.
En el mundo hay, a grandes rasgos, dos tipos de bancos centrales. Por un lado, los que tienen un mandato amplio que contempla una mayor influencia sobre la economía productiva y permite el involucramiento en las necesidades de financiamiento público. Es decir, los que están más subordinados al Poder Ejecutivo. Por el otro, los que limitan sus objetivos a, primordialmente, controlar la inflación, restringiendo la emisión a pedido del Ejecutivo. Milei quiere que el BCRA pase a estar en este segundo grupo.
El cambio no sería menor. Hasta ahora, lejos de cerrar el Banco Central como había prometido el Presidente en campaña, el Gobierno apenas se preocupó por sugerir la autonomía de la institución. Así quedó evidenciado desde el vamos por la elección de Santiago Bausili como su titular, un histórico socio de Luis Caputo en la consultora Anker. No solo fueron varias las conferencias o presentaciones de Caputo y Bausili juntos, sino que hasta el propio Milei no se privó de firmar un artículo publicado en la misma web del BCRA.
Las críticas de los economistas a la reforma de la Carta Orgánica del BCRA
En este contexto, diversos economistas y exfuncionarios de perfil heterodoxo cuestionaron la pretendida reforma. Alejandro Vanoli, expresidente del BCRA entre 2014 y 2015, señaló a este medio que “tener un mandato múltiple, como se incluyó en la reforma de 2012, te alinea con las dos potencias planetarias que pueden conciliar una inflación baja con crecimiento, que son Estados Unidos y China. Por el contrario, la Unión Europea viene de veinte años de estancamiento por tener un banco central que solo se preocupa por la inflación”.
Además, Vanoli recordó que “la Carta Orgánica actual tiene un límite para el financiamiento al Tesoro, que es el 10% de la recaudación y un 12% de la base monetaria”, y advirtió que “la ausencia de financiamiento que hubo en la Convertibilidad terminó en que haya que emitir cuasimonedas porque no había liquidez”. “No hay que ser dogmático. En el mundo, cuando hay una crisis, los países tuvieron que salir a emitir moneda y a cambiar las normas, como pasó en la crisis de 2008-2009”, agregó.
Por su parte, Eduardo Hecker, expresidente del Banco Nación entre 2019 y 2022, afirmó que “limitar al BCRA solo a la función de estabilidad de la moneda, que sin duda es una de las atribuciones que tiene que tener, es disminuir su capacidad de fuego”. En ese sentido, Hecker, actual director de la consultora Vectorial, añadió que podría ser necesario “modificar la tasa de interés ante una situación de estancamiento” o intervenir “ante un exceso de entrada de dólares para evitar la ‘enfermedad holandesa'”. También advirtió que, al ser modificada por ley, revertir la reforma de la Carta Orgánica sería “una limitación importante hacia adelante”.
Un economista y exfuncionario de primera línea durante el albertismo, que prefirió hablar en off, expresó que “no hay que cambiar ningún Código Penal. Si se cambia la ley y se incumple, es incumplimiento de deberes de funcionario público y abuso de autoridad”. En la misma línea, cuestionó la limitación que tendría el BCRA para actuar en aspectos clave como “la emisión por situaciones de iliquidez de las entidades financieras, la intervención en el mercado de títulos o los redescuentos a entidades financieras en situación de crisis”.
Para Martín Kalos, economista titular de la consultora EPyCA, remarcó que “hay bancos centrales que funcionan bien con dualidad de objetivos y otros que funcionan mal con solo uno”, por lo que la modificación de la Carta Orgánica no garantiza que el BCRA tenga éxito en su nueva función. Y recordó que el BCRA tenía solo la función de preservación del valor de la moneda durante la hiperinflación alfonsinista. Según Kalos, como “no es cierto que lo único que se necesite para que no haya inflación es controlar la emisión monetaria”, el proyecto oficialista “no aporta a la solución del problema” de la suba de precios.
Al respecto, el economista de EPyCA agregó que, dada la cercanía entre Caputo y Bausili, “nadie piensa que hoy hay una independencia del Banco Central en sus decisiones respecto del Tesoro”, y que lo que realmente se necesita “no son cambios institucionales sino consensos en las dirigencias políticas respecto a cómo manejar la política económica”, como el “no querer inflación”.







