Acciones argentinas caen hasta 10% y el riesgo país se dispara a 745 puntos

Las acciones argentinas caen hasta 10% y el riesgo país se dispara a 745 puntos


Las acciones argentinas comenzaron la rueda de este lunes con fuertes caídas, en un escenario de retroceso de los mercados regionales que golpea a los activos locales y vuelve a elevar el costo de financiamiento del país. El índice S&P Merval llegó a registrar una baja de hasta el 6,7% en el inicio de las operaciones, mientras que los ADR de empresas argentinas que cotizan en Wall Street mostraron pérdidas de dos dígitos en algunos casos. En paralelo, el riesgo país avanzó un 5,4% y alcanzó los 745puntos básicos, con los títulos públicos en dólares mayormente en terreno negativo.

Los activos locales vuelven a reflejar el humor de los hombres de negocios sobre la economía y la capacidad del gobierno de Milei para lograr una recuperación real de la actividad, acumular reservas y garantizar el acceso al financiamiento. La caída generalizada de las acciones se combina con un nuevo incremento del riesgo soberano, una señal de que la deuda argentina sigue expuesta a cambios en la percepción de los inversores.

Bancos concentran las mayores pérdidas

En el mercado local, las bajas alcanzama la mayoría de las empresas que integran el panel de acciones argentinas, con una mayor presión sobre el sector financiero y las compañías energéticas. De acuerdo con las cotizaciones relevadas este mediodía, Banco BBVA Argentina retrocedeun 10,22%, Banco Macro pierdeun 10,16%, Grupo Financiero Galicia caeun 8,94% y Banco Supervielle desciendeun 9,72%.La tendencia también se extiendea otros sectores de la economía. Edenor registrauna baja del 7,41%, Central Puerto retrocedeun 6,32%, YPF pierdeun 6,16% y Pampa Energía desciendeun 4,85%. Entre las empresas vinculadas con la construcción y el desarrollo inmobiliario, Cresud caeun 7,04% y Loma Negra retrocedeun 5,59%.

La magnitud de las pérdidas muestra que la reacción no quedó limitada a un grupo de compañías con exposición directa al mercado brasileño, sino que alcanzó a distintos segmentos de la Bolsa porteña. Sin embargo, la intensidad del movimiento fue heterogénea: Aluar pierdeun 1,74%, Transportadora de Gas del Norte retrocedeun 1,99% y Ternium Argentina bajaun 2,38%, mientras que otras compañías registran descensos superiores al 5%.

Las cotizaciones de estas entidades están condicionadas tanto por las perspectivas de actividad y crédito como por la evolución de la deuda soberana, la liquidez y las decisiones de política económica.La caída se produce, además, en un contexto en el que el Gobierno de Javier Milei sostiene un programa basado en el ajuste fiscal, la desregulación y la búsqueda de una reducción de la inflación. La evaluación de los inversores, sin embargo, no depende exclusivamente de esos objetivos, sino también de la capacidad de la economía para recuperar el nivel de actividad, generar ingresos en divisas y garantizar condiciones financieras que permitan refinanciar los vencimientos de deuda.

El retroceso también se reflejaba en los certificados de acciones argentinas que cotizan en Nueva York (ADRs). En las primeras operaciones relevadas, Banco Supervielle encabezaba las pérdidas, con una caída del 11,1%, seguido por Mercado Libre, que retrocedía un 10,7%, y Banco Macro, con una baja del 10,6%. Grupo Financiero Galicia perdía un 9,4%, BBVA Argentina caía un 9,5% y Telecom Argentina registraba un descenso del 8,1%. También operaban en terreno negativo Cresud, con una baja del 7,9%; YPF, con un retroceso del 7,4%; Edenor, con una pérdida del 6,5%; y Central Puerto, que descendía un 6,2%.

No todos los papeles argentinos registran pérdidas. Globant avanzaba un 0,5% y Tenaris subía un 0,4%, dos excepciones dentro de una rueda en la que predominaban las ventas. Ternium también mostraba una baja más moderada, del 2,4%.El resultado electoral de Brasil alteró las expectativas que una parte del mercado había incorporado a los precios durante las semanas previas.

Ese movimiento se trasladó a la Argentina a través de los mercados financieros, en una dinámica que vuelve a mostrar la exposición de los activos locales a las decisiones de los inversores internacionales. El efecto regional no implica que todas las pérdidas respondan a un mismo factor, pero sí establece un contexto adverso para los papeles argentinos en una jornada en la que las ventas se extendieron a distintos sectores.

El riesgo país vuelve a subir

El riesgo país argentino avanza un 4,4% y se ubicaba en 738 puntos básicos, de acuerdo con los valores registrados durante la rueda, dado que el JP Morgan decidió no publicar en tiempo real el desempeño del riesgo país argentino y solo hacerlo sobre el final de la jornada.El indicador, elaborado por esta banca, mide el diferencial de rendimiento entre los títulos soberanos de un país y los bonos del Tesoro estadounidense considerados de referencia. Su evolución es una de las variables que observan los inversores para evaluar el costo relativo de financiamiento de la deuda pública.

El incremento se produce después de que el indicador cerrara el viernes en 707 puntos, por lo que el nuevo valor profundiza la presión sobre los títulos soberanos argentinos. La suba del riesgo país no significa por sí sola que el Estado pierda inmediatamente el acceso al crédito, pero refleja un deterioro en los precios relativos de la deuda o un aumento de la prima que los inversores exigen para mantener esos activos.

Entre los bonos en dólares, las bajas alcanzan a varios de los títulos más negociados. El AL41D retrocedeun 1,6%, el AE38D caeun 1,4%, el GD35D pierdeun 0,9% y el AL35D desciende un 0,6%. El AL30D, por su parte, muestrauna caída del 0,2%, mientras que el AL29D retrocedeun 0,9%.Las cotizaciones presentaban, no obstante, diferencias entre instrumentos. El GD30D avanzaba un 0,1% y el GD46D subía un 1%, dos movimientos positivos que contrastaban con la tendencia predominante entre los bonos nominados en dólares. En los títulos expresados en pesos, el CUAP perdía un 1,7%, el DICP bajaba un 0,3% y el TX28 retrocedía un 0,1%, mientras que el TX26 se mantenía sin cambios.

Por eso, el comportamiento de la deuda no puede describirse como una caída uniforme de todos los instrumentos. La suba del riesgo país convive con variaciones diferentes según el bono, su vencimiento y sus características, aunque el indicador general refleja una mayor exigencia de rendimiento para la deuda soberana argentina.El dato cobra importancia para la estrategia financiera del Gobierno, que necesita administrar los vencimientos y sostener la confianza de los tenedores de títulos públicos. Una prima de riesgo elevada encarece las condiciones potenciales de financiamiento en los mercados internacionales y limita las posibilidades de refinanciar pasivos mediante nuevas emisiones a tasas compatibles con la capacidad de pago del país.

En ese marco, la evolución de los bonos no depende solamente de las decisiones fiscales del Gobierno, sino también de las reservas internacionales, las perspectivas de crecimiento, la disponibilidad de divisas y la percepción sobre la sostenibilidad del esquema cambiario. La reacción frente al escenario brasileño agrega presión a esas variables en un momento en el que los inversores siguen de cerca la capacidad argentina para afrontar sus compromisos financieros.

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