Techint sin maquillaje: previsiones de dólar, inflación y ruido político para el año electoral

Dólar, inflación y ruido político: las previsiones sin maquillaje de Techint para el año electoral


El pasado 3 de septiembre, Tecpetrol S.A., la petrolera del Grupo Techint de Paolo Rocca, presentó ante la Comisión Nacional de Valores un suplemento de prospecto para ampliar en hasta 300 millones de dólares una emisión de obligaciones negociables con vencimiento en enero de 2033. El trámite, orientado a colocar deuda entre inversores internacionales, incluye un crudo diagnóstico del gobierno de Javier Milei.

“Se enfrenta a una delicada situación económica”, describe la empresa en la sección “Factores de Riesgo Adicionales”, uno de los segmentos donde encienden alarmas sobre el porvenir del modelo. El futuro del dólar, la inflación, la deuda pública y el clima político de cara al año electoral componen la radiografía del conglomerado que opera como enemigo íntimo del presidente: promotor entusiasta, dotó de cuadros corporativos a medio gabinete hasta que la apertura importadora y el disenso cambiario le valieron a Rocca el despectivo apodo presidencial de “Don Chatarrín”.

Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.

SUSCRIBITE A EL DESTAPE

El futuro del dólar

El capítulo cambiario es uno de los más taxativos. “La devaluación del Peso puede tener un impacto negativo sobre la capacidad de determinadas empresas argentinas de pagar sus deudas en moneda extranjera, puede generar inflación, reducir sustancialmente los salarios en términos reales y poner en peligro la estabilidad de los negocios, como los nuestros, cuyo éxito depende en mayor medida de la demanda del mercado interno”, advierte la petrolera, y agrega que esa misma devaluación puede “afectar adversamente la capacidad del Gobierno Nacional de pagar sus obligaciones de deuda externa”.

El documento recuerda que el peso se devaluó cerca de 41% durante 2025, de acuerdo al tipo de cambio de referencia del Banco Central, y admite que la brecha entre el dólar oficial y los dólares financieros “se ha achicado y, a la fecha de este Suplemento, entendemos que no es significativa”. Aun así, advierte: “No podemos asegurar que el gobierno argentino no realizará más cambios regulatorios” sobre el mercado de cambios, ni que no se impongan “más restricciones y controles de cambio, incluyendo el desdoblamiento en el tipo de cambio”.

Prospecto de Tecpetrol ante la CNV

La inflación que no cede

La inflación ocupa el segundo lugar en la lista de alertas. “Continúa siendo alta y puede continuar en niveles similares en el futuro”, sostiene el suplemento, que cita al INDEC: el índice de precios acumuló 211,4% en 2023 -la marca más alta desde 1991-, bajó a 31,5% en 2025 y llegó a 19,3% en los primeros siete meses de 2026. Tecpetrol conecta ese dato con el resto del cuadro macroeconómico: “Los altos índices de inflación afectan la competitividad de Argentina en el exterior, la desigualdad social y económica” y debilitan “la confianza en el sistema bancario nacional”.

La empresa admite que el PBI avanzó 4,4% en 2025 y 2,3% interanual en el primer trimestre de 2026, pero aclara que esas cifras conviven con una deuda pública que sigue siendo “elevada” como porcentaje del producto, un déficit fiscal alimentado por “el aumento discrecional del gasto público” y una inversión que se mantiene “muy baja”. A ese panorama se suman riesgos de otra naturaleza: la posibilidad de “una cantidad significativa de manifestaciones o huelgas”, desempleo y empleo informal “elevados”, y un suministro de energía que podría no alcanzar para sostener la actividad industrial.

Ruido político rumbo al año electoral

El suplemento resume el desafío oficial en una frase: el gobierno argentino enfrenta “retos macroeconómicos singulares, como reducir la tasa de inflación, lograr superávit comercial y fiscal, acumular reservas, sostener el peso, refinanciar la deuda contraída con acreedores privados y mejorar la competitividad”. Pero es en el capítulo electoral donde describe con mayor crudeza la fragilidad del respaldo político.

El texto recuerda que, tras el triunfo opositor en las legislativas desdobladas de la provincia de Buenos Aires, el mercado reaccionó con una suba de la volatilidad y una caída en el precio de las acciones. El cuadro se revirtió el 26 de octubre -continúa el prospecto-, cuando el oficialismo obtuvo 40,7% de los votos para Diputados y 42% para el Senado a nivel nacional, contra 31,7% y 28,4% de Fuerza Patria. “Los mercados respondieron con una mejora inmediata: el peso se apreció y subieron los bonos y las acciones”, relata el documento. Pero el propio texto matiza el festejo: “A pesar de la mejora inmediata en la confianza del mercado, no hay garantía de que estas condiciones se mantengan a lo largo del tiempo”, señala, y agrega que “la oposición política o social a las medidas de reforma del gobierno, los acontecimientos externos adversos o los retrasos en la implementación de políticas estructurales podrían revertir estas tendencias y generar volatilidad en los mercados financieros argentinos”.

La incertidumbre no se agota en el resultado de las urnas. El 1 de marzo, al abrir las sesiones ordinarias del Congreso, Milei anunció un paquete de unas 90 iniciativas legislativas para modificar, entre otros cuerpos normativos, los códigos Civil y Comercial, el Código Aduanero, el Código Penal, el sistema tributario, el sistema electoral, el Poder Judicial y las Fuerzas Armadas. La propia empresa admite que “resulta incierto si estas reformas propuestas serán aprobadas y, en caso de serlo, su alcance final, cronograma e impacto también son inciertos”.

La sombra del FMI y el fantasma del default

El capítulo más extenso del suplemento repasa la relación con el Fondo Monetario Internacional y llega a una frase que suena a advertencia: “En el supuesto que el Estado Nacional no cumpla con los compromisos y metas económicas y fiscales acordadas con el FMI, o que el acuerdo no sea aprobado por el Directorio Ejecutivo del FMI, la Argentina podría verse en situación de default respecto a la deuda contraída con el FMI”. A la fecha del documento, el gobierno completaba la tercera revisión del programa de 20.000 millones de dólares aprobado en abril de 2025, con metas fijadas al 30 de junio de 2026 todavía pendientes de aprobación.

Sobre la capacidad de pago del país en general, el suplemento multiplica las alarmas: la recaudación y los resultados fiscales de la Argentina “podrían ser insuficientes para cumplir con sus obligaciones de servicio de deuda”, por lo que el país “podría no ser capaz o no estar dispuesta a acceder a los mercados de capitales internacionales o locales”, con “un efecto adverso significativo sobre la capacidad de la República Argentina de cumplir con los pagos de su deuda pública pendiente”. A eso se suman litigios ante el CIADI por unos 3.840 millones de dólares y un riesgo país que, pese a bajar desde 2024, fluctuó “entre 600 y 800 puntos básicos” durante 2025.

La firma observa “señales de mejora” en la suba de calificación provistas por Fitch, S&P Global y Moody’s entre mayo y julio. Pero el propio suplemento aclara que “las agencias continúan señalando las vulnerabilidades externas de Argentina y las restricciones en materia de moneda extranjera”.

Estadísticas bajo sospecha

El documento anota que la Argentina cayó cinco posiciones en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 de Transparency International, hasta el puesto 104 entre 182 países, y que en febrero de 2026 el titular del INDEC renunció “en medio de desacuerdos con el Ministerio de Economía” por la metodología de cálculo del IPC, un antecedente que “reaviva viejas dudas” sobre las estadísticas oficiales. La frase que cierra el capítulo de riesgos resume el ánimo con el que Techint mira el año electoral que se abre: “La reciente inestabilidad económica de Argentina ha contribuido a una caída en la confianza del mercado en la economía de Argentina, así como al deterioro del entorno político”.

Lo que se describe en el informe resume el debate que cruza al Círculo Rojo, donde crecen las dudas sobre las posibilidades de reelección de Milei. “Lo importante es la continuidad del proyecto”, sintetizó esta semana la senadora Patricia Bullrich, una antigua mimada de Paolo Rocca que asoma -en un juego de palabras con la primera letra de su apellido- como el Plan B de la élite.

Esto te puede interesar