La UIA suaviza tensión con Caputo por el RIGI, pero mantiene reclamos por la industria

La UIA suaviza la tensión con Caputo por el RIGI, pero no abandona sus reclamos por la industria


La relación entre la Unión Industrial Argentina (UIA) y el gobierno de Javier Milei ingresó en una nueva etapa de diálogo luego de los fuertes cruces registrados durante las últimas semanas, no sin intereses concretos de ambos lados de la mesa. La entidad fabril celebró la convocatoria del Ministerio de Economía a una Ronda de Negocios RIGI que se realizará el 29 de octubre en Rosario y destacó que la iniciativa busca vincular los grandes proyectos de inversión con proveedores nacionales. El ministro Luis Caputo, por su parte, reposteó el mensaje de la UIA y respaldó públicamente la propuesta.

El acercamiento se produce pocos días después de un Día de la Industria atravesado por las críticas de los empresarios a la política económica y por la ausencia de Milei y Caputo del acto central de la entidad. En aquella jornada, el presidente de la UIA, Martín Rappallini, sostuvo que “la estabilización es fundamental para la Argentina”. “Pero la economía no puede medirse solamente por la evolución de la inflación. Tenemos que mirar la actividad”, agregó, al tiempo que describió una industria con sectores golpeados y empresas trabajando por debajo de su capacidad.

El reclamo de los industriales continúa concentrado en la combinación de apertura importadora, caída del mercado interno, costo del financiamiento y falta de instrumentos específicos para sostener la producción local, mientras que el Gobierno mantiene como eje de su política económica la reducción de regulaciones, la competencia externa y una asignación de recursos orientada principalmente hacia sectores como energía, minería y agro.

Del cruce al acercamiento

La comunicación difundida por la UIA marca un cambio de tono respecto de los intercambios registrados durante agosto y septiembre, aunque conserva algunos de los reclamos que la entidad viene planteando desde hace meses. “Celebramos la iniciativa anunciada por el ministro Luis Caputo para vincular a los proyectos de inversión con proveedores locales. Es una iniciativa que forma parte del trabajo que desde la UIA venimos haciendo junto al Ministerio de Economía“, señaló la organización fabril.

La entidad también remarcó que la propuesta había sido incluida en discursos de Rappallini y en distintas notas periodísticas, en una forma de dejar asentado que la convocatoria oficial responde a un reclamo previo del sector. Caputo retomó el mensaje y lo compartió en sus redes sociales, una señal de coordinación que contrasta con la confrontación verbal de las semanas anteriores.

El ministro explicó que “el objetivo de estas Rondas es el de conectar los proyectos RIGI de minería, industria e infraestructura con los proveedores nacionales, a efectos de que tengan conocimiento del cronograma de inversiones y generación de nuevas oportunidades de negocios para sus empresas proveedoras de bienes o servicios”.

El instrumento no es completamente nuevo. La reglamentación del RIGI ya contempla un esquema de proveedores locales y establece que los proyectos deben computar un mínimo de compras locales equivalente al 20 por ciento, bajo determinadas condiciones. El Gobierno cuenta además con un registro de proveedores y herramientas específicas para vincular empresas nacionales con los proyectos alcanzados por el régimen. Lo novedoso en este caso es el intento de transformar esa disposición en una agenda concreta de negocios entre los grandes proyectos de inversión y las empresas industriales. Para la UIA, el punto resulta relevante porque una parte de las inversiones promovidas por el Gobierno puede generar demanda sobre fabricantes nacionales, siempre que las condiciones permitan que esos proveedores puedan competir.

¿Qué reclaman los industriales para competir con las importaciones?

La propia entidad volvió a introducir en su comunicación una cuestión que aparece en prácticamente todos sus reclamos recientes. “Atraer inversiones y desarrollar proveedores requiere también contar con la infraestructura necesaria para producir. La energía es un factor fundamental para la competitividad de la industria en todo el país”, sostuvo.

El planteo muestra el límite del acercamiento: la UIA no está cuestionando la llegada de inversiones ni el RIGI en sí mismo, sino reclamando que esas inversiones tengan un efecto sobre el entramado productivo local. La discusión pasa entonces por qué parte de las nuevas cadenas de valor queda en manos de empresas argentinas y qué condiciones tendrán esas firmas para participar.Durante el Día de la Industria de 2024, Milei había cuestionado frente a los empresarios fabriles el esquema de protección industrial. El Presidente afirmó entonces que “la industria quedó subordinada a la sobreprotección del Estado” y sostuvo que ese proceso había sido uno de los orígenes de las crisis económicas argentinas. También afirmó que “para proteger a la industria, se le robó al campo, afectando nuestro potencial exportador”.

Las duras críticas del Gobierno y los cruces por los “tarados” de la industria

El Gobierno construyó desde entonces una explicación de la crisis industrial basada en los efectos acumulados de las políticas económicas anteriores. Caputo, en particular, argumentó que entre 2011 y 2023 la industria había caído pese a haber recibido subsidios y protección, y sostuvo que el problema no estaba en la apertura, sino en el déficit fiscal, la emisión, la inflación y las regulaciones. Durante una exposición ante representantes del mercado de capitales, se refirió a “los tarados que hablan de la industria”. Después aclaró que no se dirigía a los empresarios productivos, sino a quienes, según su interpretación, defendían el modelo económico anterior. La explicación posterior no evitó que la UIA y otras cámaras industriales reclamaran respeto y cuestionaran el modo en que el Gobierno caracterizaba las demandas del sector.

En la previa del Día de la Industria, Moretti afirmó que “esta gente no conoce el país y no conoce lo que es una industria. Estamos manejados por un endeudador, un trader que no sabe lo que es un torno”. También sostuvo que “todo lo que se está haciendo es una política de desindustrialización” y planteó que no puede existir una política industrial sin escuelas técnicas, universidades, CONICET e INTI.

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