Entre Ríos semana cambiante y lluvias que llegarían en los próximos días
La última semana de agosto estará atravesada por temperaturas moderadas y un aumento de la inestabilidad en Entre Ríos. Las mayores probabilidades de precipitaciones aparecen hacia el jueves, principalmente en los departamentos del sur provincial, mientras que el fenómeno perdería intensidad hacia el norte.
Entre Ríos transitará los últimos días de agosto con condiciones meteorológicas variables y la posibilidad de algunas lluvias, en medio de un escenario marcado por el contraste entre masas de aire cálido y frío sobre el centro y norte del país.
De acuerdo con las previsiones meteorológicas, durante esta semana una masa de aire cálido continuará favoreciendo temperaturas elevadas en provincias del norte argentino, especialmente Formosa, Chaco y Santiago del Estero. Al mismo tiempo, aire más frío permanecerá instalado sobre Buenos Aires y tendrá influencia sobre sectores cercanos del Litoral.
Esta configuración favorecerá un incremento de la inestabilidad a medida que avance la semana y podría generar precipitaciones en distintos puntos de la región.
El jueves, el día con mayores chances de lluvia
El jueves aparece como la jornada con mayor probabilidad de precipitaciones. El sistema afectaría principalmente a la provincia de Buenos Aires, el Río de la Plata y Uruguay, aunque también podría alcanzar sectores del sur entrerriano.
En Entre Ríos, las mayores probabilidades se concentrarían precisamente en los departamentos ubicados hacia el sur y próximos a Buenos Aires y Uruguay.
No obstante, por el momento no se espera un evento de lluvias generalizadas sobre todo el territorio provincial. Las precipitaciones podrían presentarse de manera irregular y disminuirían en probabilidad hacia el centro y norte entrerriano.
Un período de transición hacia la primavera
La inestabilidad prevista para los últimos días de agosto coincide además con un período del año en el que comienzan a producirse modificaciones importantes en la circulación atmosférica.
Durante junio, julio y buena parte de agosto suelen predominar masas de aire frío, seco y estable en el centro del país. Hacia el cierre del invierno, el aumento progresivo de las temperaturas y la mayor duración de los días comienzan a favorecer el ingreso de aire más cálido y húmedo proveniente del norte.
Cuando esos pulsos de humedad se encuentran con frentes fríos que todavía avanzan desde el sur, pueden generarse condiciones favorables para lluvias y tormentas, un comportamiento característico de la transición entre el invierno y la primavera.
Este proceso suele coincidir con la época en la que tradicionalmente se habla de la denominada tormenta de Santa Rosa, alrededor del 30 de agosto. Sin embargo, no existe meteorológicamente una tormenta específica asociada a esa fecha.
Los registros históricos muestran que, si se amplía el período entre cinco días antes y cinco días después del 30 de agosto, aproximadamente en el 56 por ciento de los años se registra al menos una jornada con tormentas en la zona central del país.
Para Entre Ríos, más allá de esa tradición popular, la atención estará puesta esta semana en el avance de la inestabilidad y especialmente en lo que ocurra durante el jueves, cuando podrían producirse las lluvias más significativas, principalmente sobre el sur provincial.







