El mercado ve un piso alto para la inflación, con un dólar más atrasado
El mercado considera que, al menos por ahora, la inflación ya alcanzó su techo y seguirá bajando en los próximos meses, pero anticipa que será con un piso alto. Y advierte que, en paralelo, el dólar estará más atrasado que antes, con un crecimiento del PBI que se ubica lejos de lo que se esperaba a inicios de año. En Entre Ríos, la noticia genera expectativas mixtas: por un lado, alivia la presión sobre los bolsillos de las familias y las pymes; por el otro, el atraso cambiario pega de lleno en el sector industrial y agroexportador provincial, que ya viene sintiendo el impacto de los costos en dólares.
Así lo señala el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) que elabora el Banco Central en base a los pronósticos de las consultoras y bancos más importantes del país, y que se conoció en las últimas horas.
En este último informe, elaborado a fines del mes pasado, el mercado espera que la inflación de mayo haya sido del 2,3%, un nuevo escalón a la baja luego del 2,6% de abril. Además, anticipa para junio una suba de precios del 2,1%, y una del 2% para julio próximo.
Pero lo más significativo es que esas cifras, y las que le siguen para el resto del año, son las mismas que las consultoras y bancos preveían ya en el REM anterior. Es decir, no solo hay consenso en que el pico inflacionario ya pasó, sino que además se terminó la modificación de las expectativas hacia una suba de precios más acelerada que se vio mes a mes durante el primer cuatrimestre: entre enero y abril, de la mano de un IPC más alto de lo previsto, la suba de precios esperada para todo el año iba siendo cada vez mayor con cada nuevo relevamiento. Ahora, en cambio, el mercado anticipa para todo el 2026 una inflación del 30,5% interanual, lo mismo que preveía en el REM anterior.
La foto es positiva para el Gobierno. La película, en cambio, no lo es tanto. Lo que dejó el proceso de aceleración inflacionaria que culminó con el 3,4% de marzo, en el contexto de la guerra, es tanto un piso como una inercia mucho más altos que lo que esperaba Javier Milei originalmente. Hace tiempo que el IPC con el “cero adelante” que vaticinaba el Presidente es pura ilusión. Pero el mercado prevé ahora que la inflación no baje del 1,7% en noviembre. Y, aún más, considera que la inflación de todo 2027 será del 20%, lo que equivale a terminar el año próximo con una suba de precios mensual de aproximadamente un 1,4%, en cifras que, para peor, también se verifican tomando solo la inflación núcleo. Todo indica que Milei deberá ser reelecto para tratar de cumplir su promesa.
Más atraso del dólar y actividad resentida
Paralelamente, el REM espera para los próximos meses un tipo de cambio más bajo que el que anticipaba a fines de abril. Aunque la diferencia es leve (entre 13 y 26 pesos menos según el mes), esto combinado con la misma inflación que antes implica que la tendencia es a profundizar el atraso del dólar del primer cuatrimestre, una mala noticia para la industria entrerriana y para el campo, que ven cómo sus costos en pesos se encarecen mientras los ingresos en dólares pierden competitividad. En todo caso, está por verse si la tibia suba de la divisa de las últimas dos semanas cambia el pronóstico de las consultoras para el mes que viene.
Lo que deja todo este panorama de inflación estable pero alta y de continuidad del atraso cambiario es una actividad alicaída. Todavía la cifra de crecimiento del PBI para 2026 se mantiene relativamente alta, en un 2,9%. De hecho, creció una décima respecto al REM previo. Aun así, la película vuelve a desfavorecer al Gobierno, ya que a fin del año pasado ese número era bastante mayor, de un 3,5% para este año. Tampoco ayuda el hecho de que las consultoras y bancos no esperan, por ahora, una nueva baja de tasas luego de la ya vista entre marzo y abril.
Esto se refleja en la expectativa de una menor cantidad de importaciones para todo 2026, que bajó en unos 1.100 millones de dólares respecto al REM de abril. Seguramente, debido a la menor llegada de bienes de capital y sus accesorios, tal como se refleja en los últimos informes del Indec. Para Entre Ríos, esto puede significar menos maquinaria para el agro y la industria, y un freno en la inversión productiva.
El otro dato positivo es el de un aumento en las exportaciones, que, se espera que para 2026 totalicen unos 2.500 millones de dólares más que hace un mes y rocen el deseado número de 100.000 millones de dólares. Aunque es probable que la mayor parte de esa diferencia se deba a la suba de los precios del petróleo y el aprovechamiento de Vaca Muerta. Como se ve en el resto de las variables, la guerra no estaría siendo todo lo beneficiosa que el Gobierno esperaba. En la costa del Paraná, los productores y exportadores entrerrianos siguen atentos a la evolución del tipo de cambio y la demanda internacional, sabiendo que cualquier mejora en el frente externo puede ser clave para la economía provincial.







