Centro de Corrientes en crisis por la caída del consumo y locales vacíos
En medio de la crisis, comerciantes señalan que la cantidad de locales en alquiler en el centro de la ciudad de Paraná aumentó considerablemente en las últimas semanas, especialmente en zonas como la Peatonal San Martín, calle Urquiza y otros sectores céntricos de alta circulación. La situación no solo afecta a los comercios, sino también a oficinas que permanecen vacías, evidenciando un escenario de retracción sostenida en el sector.
En una economía donde el consumo funciona como motor, el derrumbe de la demanda impacta primero en mostradores y persianas. Sin respuestas del gobernador Rogelio Frigerio, comerciantes advierten por la caída del consumo y los altos costos de los alquileres, que en muchos casos resultan difíciles de sostener. Tras un año marcado por la caída del consumo, la primera parte de este año agrava la situación: las ventas bajaron de manera notable y cada vez más comerciantes deben tomar la decisión de bajar las persianas de sus locales.
De acuerdo a lo detallado por Radio Nacional Paraná, otros emprendedores eligen reconfigurar su modalidad de venta: trasladan sus locales a zonas más alejadas con menores costos o migran hacia formatos alternativos, como los showrooms, que implican menos gastos fijos. De esta manera, el centro paranaense refleja un cambio en la dinámica comercial, con más locales disponibles y una transformación en las estrategias de quienes buscan mantenerse activos en un contexto económico complejo.
La situación financiera de los comerciantes es límite debido a la nula capacidad de ahorro y la baja en el consumo masivo. Los salarios reales se deterioran hace meses y las paritarias, atravesadas por sumas fijas y ajustes por debajo de la inflación, no logran revertir la tendencia. El sector comercial -el más ligado al consumo cotidiano- concentra hoy la mayor parte de los cierres de empresas, en un contexto donde los ingresos se desploman y la demanda se retrae mes a mes.
Entre Ríos pierde más de 3.300 empleos y crece la tensión por la falta de políticas provinciales
Entre Ríos inició el año con una marcada caída del empleo privado. Según datos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, en los últimos meses se contabilizaron 76,3 mil trabajadores registrados en el sector privado, lo que representa una pérdida de más de 3.300 puestos en comparación con el mismo período del año anterior. En este marco, crece la preocupación en la provincia por la falta de políticas para aliviar esta situación por parte del gobernador Rogelio Frigerio, quien mantiene su alineamiento con las políticas del presidente Milei.
En términos mensuales, la caída también resulta relevante. Entre Ríos pasó de 78,1 mil trabajadores registrados a fin del año pasado a 76,3 mil en el arranque de este año, lo que implica una contracción del empleo a inicios del período. Este retroceso interrumpe una leve recuperación observada hacia fines del año anterior, cuando el empleo había mostrado señales de estabilización tras varios meses de descenso.
El informe nacional se basa en los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que releva la población ocupada declarada en los registros administrativos. A nivel país, el empleo registrado alcanzó en el último mes a 12,853 millones de personas, con una caída interanual del 0,3%. En tanto, el empleo asalariado en el sector privado se mantuvo prácticamente estable respecto del mes anterior, con 6,196 millones de trabajadores.
Sin embargo, detrás de esa estabilidad general se esconden fuertes disparidades regionales. En el caso de Entre Ríos, la evolución muestra un deterioro sostenido desde mediados del año pasado. En ese momento se registraron 77,3 mil trabajadores, cifra que marcó un punto de inflexión en la tendencia descendente. A partir de allí, el empleo mostró fluctuaciones, con leves recuperaciones que no lograron consolidarse.
Durante el año anterior, la provincia atravesó un comportamiento irregular. Tras un repunte en los meses de mayor actividad, cuando se alcanzaron niveles cercanos a los 80 mil trabajadores, el empleo volvió a caer de manera progresiva en los meses siguientes. Hacia el cierre de ese año, el número descendió a 77,7 mil, para luego recuperarse levemente a fin de año.







