Sin turismo, Chaco no alcanzó 30% de ocupación hotelera en finde largo
El fin de semana largo por el Día del Trabajador mostró una clara caída en la actividad turística en todo el país. Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), viajaron 1.066.464 turistas, un 8% menos que en 2025. En el caso de la provincia de Entre Ríos, la ocupación hotelera promedio se ubicó en torno al 47% en las zonas más concurridas, aunque con marcadas diferencias internas: mientras la franja del río Uruguay sostuvo niveles altos, el centro-norte y el área de los Esteros del Iberá registraron valores más bajos, afectados por las intensas lluvias de los últimos días.
El gasto promedio diario en la provincia que gobierna Rogelio Frigerio se estimó en alrededor de 80.000 pesos por persona, con una estadía promedio de dos a tres días. La actividad se concentró principalmente en ciudades como Paraná, Concordia, Gualeguaychú y Colón, donde se desarrollaron propuestas culturales y gastronómicas. Entre ellas, se destacaron peñas folklóricas, ferias artesanales, eventos de carnaval fuera de temporada y la tradicional Feria de la Costa en la zona de la Isla del Puerto. También se sumaron actividades en la región de los Esteros del Iberá, aunque con menor afluencia por el mal tiempo.
La tendencia de escapadas cortas se consolidó, con viajes de menor duración y decisiones de último momento. En ese marco, las intensas lluvias fueron el principal obstáculo para que más turistas arribaran a territorio entrerriano, afectando especialmente a la zona de los Esteros del Iberá y el Parque Nacional El Palmar. Estas regiones registraron los valores más bajos de ocupación debido a las dificultades de acceso por caminos de tierra anegados, lo que derivó en una ola de cancelaciones de reservas de último momento, principalmente en lodges y alojamientos rurales.
La Región Litoral se posicionó como el área de mayor atractivo, encabezando las estadísticas con un 47% de ocupación gracias a su oferta de naturaleza y cercanía a los centros urbanos. En contraste, el centro-norte de la provincia tuvo una actividad mucho más moderada, registrando una ocupación de apenas el 22%, evidenciando la marcada brecha en la afluencia de visitantes entre las distintas zonas del territorio entrerriano durante este último fin de semana largo.
Fin de semana largo: hubo caídas en todos los rubros
Según un relevamiento de la CAME, viajaron 1.066.464 turistas, un 8% menos que en 2025. El gasto económico directo generado en alimentos, bebidas, alojamiento, transporte, recreación y compras alcanzó los $235.008 millones, pero con un perfil de consumo más concentrado en lo básico y menor inversión en actividades recreativas.
El gasto promedio diario por turista fue de $110.181, un 1,6% menos en términos reales que el año anterior, reflejando un consumo más selectivo y contenido. Además, la estadía promedio se redujo a dos noches, un 25,9% menos que en 2025, cuando hubo un día más de feriado. En total, el gasto real fue un 32,9% menor que en el último fin de semana largo de 2024.
El movimiento se concentró en destinos con eventos puntuales, atractivos consolidados o propuestas diferenciales, más que en una distribución homogénea. Por ejemplo, ciudades tradicionales como CABA, Mendoza, Córdoba, Bariloche y Puerto Iguazú mantuvieron su capacidad de atracción, apoyadas en su infraestructura y oferta variada. En Entre Ríos, los destinos del corredor del río Uruguay —Colón, Concordia, Gualeguaychú— sostuvieron niveles estables, mientras que localidades como Victoria, Diamante y La Paz tuvieron un movimiento más acotado, vinculado a eventos locales y al turismo de naturaleza.
Por otro lado, destinos intermedios y emergentes ganaron protagonismo gracias a sus agendas locales. San Antonio de Areco, Cañuelas y Baradero en Buenos Aires, o Villa Yacanto y Villa del Dique en Córdoba, se destacaron por ferias, gastronomía y eventos culturales. Asimismo, lugares como Andalgalá en Catamarca, Tolhuin en Tierra del Fuego y el corredor del Alto Neuquén consolidaron su flujo de visitantes con propuestas relacionadas con la naturaleza y la identidad local.
El movimiento aéreo también fue notable: Aerolíneas Argentinas transportó más de 158.000 pasajeros en cuatro días, con una ocupación promedio del 82% y picos superiores al 90% en vuelos domésticos. Los destinos más elegidos fueron Mendoza, Córdoba, Puerto Iguazú, Bariloche y Salta, confirmando que el turismo interno sigue siendo el motor principal, incluso en un contexto económico desafiante. En Entre Ríos, el aeropuerto de Paraná registró un incremento de vuelos de cabotaje, mientras que el de Concordia operó con una demanda estable, principalmente de pasajeros que combinaron visita a la ciudad con termas y paseos rurales.







