El comercio es el termómetro de la crisis: el sector lidera el cierre de empresas en plena caída del consumo
La crisis del comercio se volvió el síntoma más visible del freno económico en la región, y Entre Ríos no escapa a esa realidad. En una economía donde el consumo funciona como motor, el derrumbe de la demanda golpea primero en mostradores y persianas entrerrianas. El último dato del EMAE-INDEC lo confirma: el sector comercial cayó 7,0% y se consolidó como uno de los principales lastres de la actividad.
Sin embargo, el problema ya no es solo cuánto vende el comercio, sino cuántos comercios quedan. En el último año, la mayor parte de las empresas que cerraron pertenece a este sector: 3.109 firmas menos, en un escenario donde las ventas se contraen de forma generalizada. De hecho, incluso en supermercados —un indicador clave del consumo básico— las caídas se registraron en las 24 jurisdicciones del país, y en nuestra provincia no fue la excepción.
La explicación está en los ingresos. Los salarios reales se deterioran desde hace meses y las paritarias, atravesadas por sumas fijas y ajustes por debajo de la inflación, no logran revertir la tendencia. Al mismo tiempo, los sectores más vulnerables enfrentan un recorte aún más profundo: la AUH y la Tarjeta Alimentar hoy cubren menos del 20% del costo de vida, reduciendo el piso mismo del consumo.
En caída libre
La crisis económica del gobierno de Javier Milei no solo se mide en caída de actividad, sino en negocios que bajan la persiana. El sector comercial —el más ligado al consumo cotidiano— concentra hoy la mayor parte de los cierres de empresas, en un contexto donde los ingresos se desploman y la demanda se retrae mes a mes.
Al respecto, el último dato del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE-INDEC) mostró una caída mensual (desestacionalizada) del 2,6% —la séptima mayor baja mensual desde 2004—. Así, la actividad ya opera por debajo del promedio del año anterior. Respecto del mismo período del año pasado, el indicador se contrajo 2,1%, la mayor merma desde mediados de 2024.
Sobre ello, se evidenció que la actividad está fuertemente concentrada en sectores primarios mientras las industrias y el comercio explicaron, una vez más, gran parte del retroceso. En detalle, la mejora en Pesca, Minería, Agro e Intermediación financiera no alcanzó para revertir el golpe de los sectores que motorizan la actividad y el empleo (Industria: -8,7% y Comercio: -7,0%). De ese modo, la economía depende de actividades primarias y financieras que tienen escasa capacidad de absorción de puestos laborales, en tanto que se contraen los rubros que históricamente concentran mayor trabajo formal y encadenamientos productivos.
¿Qué pasa en el comercio? En el último mes, las ventas en Supermercados se derrumbaron en comparación con el mismo período del año anterior. En el acumulado del bimestre, la contracción fue del 2,1%. En Autoservicios mayoristas, las cifras del INDEC dieron cuenta de una caída interanual, con un leve aumento acumulado. En comercios de barrio la baja fue del 3,8% respecto del año pasado, según la consultora Scentia.
De este modo, las ventas en supermercados se ubicaron 11% por debajo de los niveles previos al inicio de la gestión actual (serie sin estacionalidad). La variación interanual en el total país fue de -13%, y si bien las bajas son generalizadas hay diferencias por regiones. Según detallaron desde el Instituto Argentina Grande (







