El Tesoro agota los pesos y la economía pierde su reactivación
El Gobierno nacional saldrá a buscar los 8 billones de pesos que necesita para renovar la deuda que vence del Tesoro y todos los pesos que viene emitiendo el Banco Central, algo así como otro billón de pesos en las últimas semanas, de acuerdo a lo que anticipó el presidente Javier Milei. Con esta medida, pone fin a una disputa interna en el equipo económico y se inclina por la línea dura, frente a quienes impulsan una reactivación de la economía.
La Secretaría de Finanzas anunció un amplio abanico de bonos que incluyen una nueva emisión de Lecap a tasa fija y de Lecer y Boncer, actualizados por inflación, además de reaperturas del bono Tamar (a tasa variable) y del bono dólar linked.
Bonos en dólares y presión monetaria
También se licitarán dos bonos en dólares, una reapertura y uno nuevo a largo plazo, con los que se buscará captar otros 250 millones de dólares entre esta y la próxima semana. El mercado esperaba señales para saber si se mantendría la línea dura del presidente Milei o si el equipo económico del ministro Luis Caputo empezaba a dar señales de una menor presión monetaria para inducir una reactivación.
El Banco Central logró en las últimas ruedas hacer compras significativas de dólares, lo que permite recomponer las divisas vendidas al Tesoro para afrontar los vencimientos. Desde principio de año, realizó compras por 4.000 millones pero necesita duplicar ese monto para cubrir los vencimientos de este año y otro tanto para anticipar las necesidades del próximo.
La ratificación de Milei y el cruce en redes
El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional establecía que esas compras de divisas iban a servir para emitir moneda que impulse la actividad económica, pero Milei se resistió y obligó al equipo económico a absorber todos los pesos emitidos. Recientemente ratificó esa línea dura con un posteo en la red social “X”.
“Hoy lo que se emite es para comprar reservas (y Tesoro esteriliza) de eso depende el nivel de la base monetaria amplia”, escribió Milei, confirmando que los pesos que salen por la ventanilla del Banco Central serán absorbidos por el Tesoro antes de que tengan efecto sobre la economía.
El Presidente emitió esa definición en el marco de un cruce con un forista, recordando la crisis conocida como el Rodrigazo de 1975, un ajuste muy parecido a sus primeras medidas de gobierno cuando subió 118% el valor del dólar y generó una escalada inflacionaria. En su posteo, inquirió: “¿quién es el responsable del desastre?”, en lo que se interpreta como una aceptación de que fue su gestión la que devaluó y disparó la inflación a fines de 2023.
La defensa de la política económica
Milei se ve obligado a defender su política económica frente al fracaso de su plan para controlar la inflación, que lleva meses de aceleración y se espera siga escalando. Recientemente, también utilizó gráficos en redes para argumentar que es el gobierno que más bajó la inflación desde el punto de partida en sus primeros meses de gestión.
Dentro del FMI, el mercado y también en el equipo económico, hay presión para que se avale postergar la desinflación para impulsar la actividad económica. El temor es que la profundización de la recesión afecte el superávit fiscal por la caída de la recaudación y agrave la crisis del empleo, generando un mayor descontento social.







