Reforma previsional demoraría 17 años en cambiar la edad jubilatoria
La gradualidad que propone el gobierno de Rogelio Frigerio para subir la edad jubilatoria en la provincia es marcada. Los primeros ajustes comenzarían a aplicarse dentro de cinco años, para ir subiendo de a poco. La equiparación total con el régimen nacional se alcanzaría recién dentro de 17 años, probablemente cuando ya haya subido la edad en Anses.
De acuerdo con el borrador que el gobierno provincial propone para la reforma previsional, la suba de la edad jubilatoria sería muy gradual. La idea es igualar la edad jubilatoria con el orden nacional, lo que supone pasar de 62 a 65 años para los hombres y de 57 a 60 para las mujeres. Junto con esto, se busca garantizar un mínimo de años de aportes de 35.
Una transición lenta y escalonada
Pero, de prosperar, esa transición sería lenta. Comenzaría a regir una vez transcurridos cinco años desde el día de entrada en vigencia de la reforma. Cumplido dicho plazo, se propone que las edades jubilatorias se incrementen de manera gradual a razón de seis meses por cada año calendario, hasta alcanzar las edades de 65 años para los varones y 60 años para las mujeres.
El aumento en los años de aportes se plantea a razón de un año de aporte por cada dos años calendarios, hasta llegar a los 35 años de servicio.
¿A quiénes afectaría y a quiénes no?
El borrador del Gobierno reitera que en los primeros cinco años posteriores a la sanción de la reforma “continuarán aplicándose las edades jubilatorias vigentes con anterioridad a la sanción de la presente ley y los 30 años de aportes”. Es decir que ni los actuales jubilados —a los que se promete no afectar derechos adquiridos— ni los activos del escalafón general a los que les resten cinco años para jubilarse tendrían de qué preocuparse: hombres de más de 55 años y mujeres de más de 52.
La reforma empezaría a golpear, de manera gradual, a los activos del escalafón general que hoy tienen 53 años (varones) y 50 (mujeres), que deberían esperar seis meses más para jubilarse.
Regímenes especiales y paridad de género
Los regímenes especiales, en cambio, quedan a salvo: se podrán seguir jubilando más jóvenes, pero con la obligación de aportar hasta la edad de la jubilación ordinaria, que en realidad es lo que dice la ley actual, pero no se aplica.
En este apartado, el borrador introduce —con mucha prudencia— la idea de “debatir y buscar consenso sobre la posibilidad de aplicar la paridad de género”. Es todo lo que dice sobre la posibilidad de que varones y mujeres se jubilen a la misma edad.







